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Encartaciones es la más olvidada, según Raúl Palacio, Alcalde de Karrantza, su comarca sigue siendo la líder en cuanto a la cifra de paro en la zona de Euskadi, de hecho la única donde la tasa de desempleo no bajó el año pasado.

Y no solo aumenta el número de paro sino que su producto interno bruto está por debajo de la media vasca, algo que no pinta bien para Encartaciones.

Ya bastante afectados por la precaria situación económica que impera en ésta zona, tiende a hacerse mucho más crítica dado el cierre previsto de las factorías de CEL, la papelera que dejaría al menos 300 desempleados de forma directa y unos 500 de forma indirecta.

En contraste con las cifras en positivo que generó la economía vasca en el 2016, la comarca de Encartaciones en general fue la única cuya tasa de desempleo aumentó dentro del contexto del País Vasco, uno de los municipios que influyó notablemente en éste indicador fue Karrantza, con los mayores índices de paro sin que las autoridades hagan algo para promover la actividad económica.

Zona de enkarterri

Alvaro Parró, Alcalde de Balmaseda, afirma como ha visto desaparecer casi la totalidad de la industria de la madera, la principal fuente de sustento de su municipio, todas menos Talleres Fabio Murga que subsiste gracias a la ayuda económica del Gobierno Vasco y la diputación de Bizkaia.

Lo que se necesita y según Parró, serían las inversiones a nivel de Industrias, pues estas son las mayores fuentes de empleo, principalmente para la mano de obra menos preparada y apuesta en las posibilidades que abre el corredor del Kadagua en el impulso de polígonos industriales.

El Alcalde de Zalla, Javier Portillo, señala que Encartaciones necesita que el país le incluya en su plan industrial y denuncia que han sido excluidos del programa Indartu, mediante el que se han destinado 22 millones de euros a empresas ubicadas en zonas con altas tasas de desempleo, pero ninguna con las cifras de Encartaciones.

El cierre inminente de la empresa de papelería CEL, específicamente de sus plantas ubicadas en Zalla y Gueñes implica que se quedan sin empleo 230 trabajadores de su plantilla, si a esto se suman los que son subcontratados, por ejemplo, seguridad, mantenimiento y finalmente los indirectos, el numero puede llegar a más de 500 personas y sus familias que se verían afectados por la situación de paro.

Javier Portillo agrega que muchas otras empresas más pequeñas se verían afectadas y esto fácilmente puede convertirse en la puntilla para el comercio local.

Se ha conocido que CEL tiene un par de inversionistas interesados en invertir, siendo estos un grupo catalán y uno chileno, pero se desconoce por qué no se han dado los pasos para la negociación.