Compartir

Lamentablemente el triste y trágico suceso sufrido por Julen, el pequeño de dos años, ha sido una noticia trágica que acaparó la atención de propios y extraños, atravesando fronteras a nivel mundial, dada la cobertura mediática que recibió por las características inusuales del accidente.

Los medios audiovisuales y escritos de España principalmente, le dedicaron mucho tiempo y ediciones especiales a la difusión del hecho, siguiendo paso a paso sin distinción de hora, el desarrollo de los sucesos que siguieron a la caída del niño, que se presumía había caído por el hoyo que decían sus padres, lo que llevó a un gigantesco operativo de rescate.

Desde el lugar de los hechos se transmitió en vivo el trabajo realizado dentro del pozo por el equipo de profesionales dotados con las últimas maquinarias y un admirable espíritu solidario para tratar de ubicar al pequeño y llegar hasta él, de modo que mantenían al público informado en todo momento.

Tal fue el interés que se creó ante la tragedia, que los medios de comunicación se instalaron en el lugar de los hechos, hasta donde les fue permitido, desde que se propagó la noticia hasta el accidentado rescate del cuerpo del niño. Desde entonces muchas han sido las hipótesis y conjeturas que se tan tejido en torno al suceso, sobre cómo, cuándo y porque sucedió.

Ante tal situación la reacción de la familia que ya venía arrastrando el dolor por la pérdida de otro hijo de corta edad, ha sido de indignación contra los medios de comunicación por la propagación y difusión, según ellos de falsedades, infamias y rumores difamatorios contra la familia y con relación a la forma en cómo murió el niño y a su desaparición.

Algunos canales de televisión han sido duramente criticados por usuarios que consideran exagerado el seguimiento que se ha hecho durante dos semanas del trágico suceso.

El impacto emocional que ha sufrido esta familia es tremendo y ha dicho basta a los medios de comunicación, que consideran han ido muy lejos. Solo quieren vivir su duelo y que los dejen en paz.

En el tanatorio del Palo de Málaga, la tensión se ha sentido en el ambiente en contra de los medios de comunicación que se encontraban allí presentes para informar sobre el funeral del niño. Se solicitó el reforzamiento policial a fin de evitar algún incidente con familiares de Julen, como el sucedido el pasado sábado en ese mismo lugar con un pariente furioso que cargó contra la prensa.

Los hechos reflejan el estado de ánimo general de la familia con relación a los medios de comunicación y lo que para ellos fue su actuación en la cobertura de los sucesos de principio a fin.