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Que entre Pablo Iglesias, líder de Podemos, e Íñigo Errejón, número  dos del partido, hay discrepancias es algo que todo ciudadano español ya conoce. Pues bien, en una entrevista a Irene Montero, jefa de gabinete de Iglesias, ésta habló largo y tendido sobre ciertas asperezas entre los dos miembros del partido, así como de otros asuntos de importancia, sentenciando en primer lugar que Pablo Iglesias no aceptará negocios con Íñigo Errejón la lista a la dirección de Podemos.

Aclaraba Montero que la dirección no debe ser un reparto de familias y de esa forma el líder rechaza ceder el 40% de la lista al consejo ciudadano.

La última consulta a las bases, hecha el pasado diciembre de 2016, daba malas noticias a Iglesias, ya que logró imponer su modelo de congreso con una victoria por la mínima (41% de los votos) en la consulta sobre las reglas del cónclave y en la misma que su número dos obtuvo el 39% de los apoyos. En ella, ambos dirigentes comparecieron por separado tras el resultado: Iglesias ofreció acuerdos y Errejón reivindicó su fortaleza.

En la actual entrevista hecha a Montero se le preguntaba si dicha proporción era la adecuada para pactar la lista, algo que ella rechazó con contundencia. Apuntaba que el partido cometería un error si hicieran lo que hacen los viejos partidos: “organizar sus direcciones no por criterios de gente capaz, valiosa, de género”; sino en base a las correlaciones entre corrientes o entre familias.

Por último, la mano derecha del líder de Podemos dejó la puerta abierta con respecto a que Errejón no continúe dirigiendo la Secretaría Política de Podemos si termina confrontando con Iglesias y pierde. Sin embargo, “primero tendrá que ser la militancia la que decida y después veremos”, señalaba. Del mismo modo añadía que en el caso de que Iglesia perdiera su ponencia y lista lo más coherente sería que dimitiese.