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Puidgemont decidió no declarar la Independencia de Cataluña, poniendo freno en el último minuto a la esperada proclamación y esquivando justo a tiempo su caída al abismo que tenía en frente.

Curiosamente trajo a colación su dirigencia dentro del PDeCAT y asiéndose de la ambigüedad que esto le otorga decidió ganar tiempo y no proclamar por ahora la independencia; sin embargo afirmó, que asumía el mandato del pueblo con el fin de que Cataluña transite hacia un Estado Independiente bajo la figura de República y al tiempo que decía dejar sin efecto la declaración no hecha para dar paso al diálogo que termine en una solución consensuada.

Ahora con toda la intención dejan en manos del Gobierno la jugada, seguramente esperando que una respuesta inadecuada o muy dura de Rajoy les consiga el consentimiento de gobiernos extranjeros hasta ahora imposible de encontrar.

Puigdemont declara la independencia y más tarde pide al Parlament que la suspenda

No se hizo esperar la convocatoria del Consejo de Ministros para el lunes y de la que se espera un poco más de información de cómo se han tomado el planteamiento; mientras que el Presidente Rajoy busca una respuesta consensuada con los Pedro Sánchez del Psoe y Albert Rivera de Ciudadanos.

Con toda certeza esta decisión de Puidgemont le va a costar el deterioro de su relación con el CUP, ya que durante el discurso ni siquiera aplaudieron al líder que llevado por la indiscutible tensión que se generó en Cataluña y debido al anuncio de la fuga masiva de empresas y entidades financieras aunado a los pronunciamientos de algunos líderes internacionales, tuvo que ponerle freno a la proclama independentista.

Culminado el pleno, el grupo independentista mayoritario promovió la firma de una declaración de independencia informal contenida en un papel con el escudo de la Generalitat  y seguido de un lema que reza “declaración de los Representantes de Cataluña”, el texto lo suscriben todos los diputados del Junts Pel Sí y La CUP; también aclararon fuentes del Junts Pel Sí que el documento aunque no acoge la suspensión que Carles Puidgemont declaró está afectado por ella y por tal razón no entrará en vigencia.

Si se trata o no de la vía Eslovena como lo aseguran los dirigentes del Junts Pel Sí, lo cierto es que el discurso del presidente del Govern desconcertó a los independentistas más ansiosos quienes manifestaron su decepción con lágrimas y despejando los predios del Parlament tan pronto como el líder hizo el pronunciamiento.

Antes del Pleno que inició una hora más tarde, se intentaba pactar con los antisistema para que no abandonaran el Parlament, lo que finalmente consiguieron, pero no obstante, los grupos juveniles de la CUP calificaron de traición inadmisible el discurso del líder.