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La Jefatura Superior de Policía de Madrid informó que fueron detenidas por Agentes de la Policía Nacional, 15 personas que integraban un grupo criminal que se dedicaba a la sustracción de joyas bajo el modo de ‘hurto amoroso’.

El mismo consiste en que un ladrón se muestra cariñoso ante la víctima y esta al descuidarse, este roba sus efectos (joyas, dinero u otro objeto de valor). En este nuevo tipo de estafa, también se llegan a ofrecer favores sexuales a las personas quienes bajo engaño ceden y luego son objetos de la fechoría.

Eran tres organizaciones que operaban de manera conjunta; la primera robaba las joyas, la segunda recibía el material despojado y la tercera daba salida a los metales preciosos dentro del mercado.

En el mes de agosto del año pasado se había iniciado la investigación cuando los agentes conocieron que en distintas casas de compraventa de artículos de segunda mano se vendían piezas de oro de dudosa procedencia.

Asimismo propietarios de las compañías para evadir los controles  policiales, registraban las ventas quebrantando la legislación fiscal, asegurando así su participación en la trama criminal.

Pudieron comprobar que las piezas vendidas eran procedentes igualmente del hurto amoroso cometido por otros grupos de especialistas en robos. Hecho que se repetía constantemente y cuyo modus operandi era que jóvenes se acercaban con actitud cariñosa a las víctimas (incapacitados, adultos mayores preferiblemente), quienes paseaban por los alrededores de templos religiosos, centros de salud y centros comerciales para robarle sus efectos de valor.

De igual forma y con el pretexto de recoger firmas, se hacían pasar por una asociación de discapacitados y abordaban a los turistas para hacerse con sus pertenencias.

Una vez cometido los robos, las joyas obtenidas eran entregadas a un tercer grupo de individuos quienes se encargaban de negociar con compradores nacionales y extranjeros y para no levantar sospechas de la policía, se hacían acompañar de menores de edad que guardaban el botín.

En la operación se incautaron €20.000 euros en efectivo, documentos con anagramas de asociaciones de discapacitados usados para cometer los robos, un coche, relojes, 18 teléfonos móviles, más de 1.400 gramos de piezas de joyería y material para mantener los metales.

La Jefatura destacó que los integrantes del entramado criminal tenían experiencia en la compraventa de joyas, ya que regentaban negocios dedicados al ramo.

Se valían de sus contactos y realizaban las transacciones a buen precio bajo la apariencia de legalidad. Una vez localizados por la policía se detuvieron a siete presuntos responsables de los hechos y se comprobó que el daño ocasionado a las víctimas asciende a casi un millón de euros.

Mientras tanto la investigación permanece abierta y no se descarta que puedan esclarecer otras similares maniobras delictivas.