Compartir

Los jóvenes Darío Novo y Juan Carlos Romero de 27 y 28 años respectivamente, fallecieron de manera instantánea en la madrugada del pasado sábado cuando transitaban por la carretera M-600 en las proximidades del kilómetro 0,300, su coche fue embestido por un autobús.

El mismo terminó destruido por el impacto. A las 04.45 horas se produjo el siniestro entre el automóvil y el autobús quien según las pesquisas pertinentes ocupaba gran parte de los dos carriles de la vía y dio una vuelta de 90 grados para intentar entrar a la finca de eventos y bodas Prados Moros, donde recogería a unas personas que acudieron en la tarde a celebrar un matrimonio.

De los cuatro ocupantes que viajaban en el coche, otros dos resultaron con leves heridas, el conductor cuya prueba de alcoholemia fue positiva y un pasajero.

AMER (Asociación Madrileña de Empresas de la Restauración) declaró que el autobus se atravesó en el camino para tratar de pasar a la finca.

Cabe destacar que en 2015 este organismo según Javier Zamora su abogado, había denunciado que ese acceso era ilegal; de hecho la Dirección General de Carreteras en un informe lo confirma y ordenó que se utilizara la puerta situada en una esquina de la carretera. Manifestó Zamora que como esa entrada donde ocurrió el choque es peligrosa y muy estrecha, obliga a que los conductores de autobuses tengan que maniobrar mucho.

Además las puertas permanecen cerradas y sólo se abren cuando el personal interno es informado que un vehículo se aproxima y lamentablemente según la versión del representante de AMER, los muchachos fueron sorprendidos y no lograron esquivar a tiempo.

Carmen María Pérez regidora de Guadarrama dijo que la propiedad no tiene licencia de trabajo y han sido muchos los años de querella con el amo del terreno sin ningún éxito.

Insistió que AMER hizo la advertencia a Prados Moros sobre lo riesgoso del acceso e hizo caso omiso. Ya existe un decreto por parte del Ayuntamiento de Guadarrama de cese de funciones, pero se continúan llevando a cabo fiestas y reuniones. A esto se le agrega que no hay forma de precintar la finca pues igualmente es la residencia del dueño.

Añadió la alcaldesa que solicitó información de las entidades involucrados para tomar medidas y evitar que este tipo de accidentes donde cobra la vida de inocentes no se repita. Se ha buscado contactar a los propietarios del inmueble pero no se ha podido lograr, sin embargo un trabajador indicó que sus patrones tenían todos los permisos en regla.

Las víctimas eran vecinos de San Lorenzo, Romero tocaba en la banda del municipio y jugaba fútbol para el conjunto del Abantos, Novo laboraba en el polideportivo.