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Puede parecer una actividad menos peligrosa que ser perseguido por calles estrechas y llenas por un grupo de toros enojados de media tonelada, pero la carrera “Boloencierro” de Mataelpino, ha vuelto a reclamar víctimas.

Un hombre de 29 años sufrió una grave lesión craneoencefálica, después de haber sido aplastado por una bola gigante de poliestireno de 250 kg y 3 metros de diámetro, durante el festival de boloencierro en Mataelpino.

Imágenes perturbadoras del evento, mostraron que la pelota rebotaba contra una pared antes de estrellarse contra el hombre indefenso que solo podía levantar los brazos para tratar de protegerse.

Al hombre le tuvieron que poner respiración asistida por parte los servicios de emergencia y trasladado en helicóptero al Hospital de la Paz, después de que el objeto masivo, que se desplazaba a una gran velocidad, lo inmovilizara con un fuerte golpe contra la puerta de la provisional plaza de toros instalada en el evento.

El hombre fue herido en casi el mismo lugar donde otro participante resultó gravemente herido durante el festival del año pasado.

Boliencierro de Mataelpino

Apodado como el “boloencierro”, un término inventado que combina las palabras de bola de boliche y el encierro. Los organizadores usaron una bola y rompieron con la tradición, después de que los toros fueron prohibidos por ser considerado un acto inhumano y demasiado peligroso.

El Ayuntamiento decidió cambiar a la bola gigante para reducir costos y lesiones. Después del hecho, anunció que volverían a revisar las medidas de seguridad.

El alcalde, Javier de los Nietos, manifestó que el consejo local considerará el uso de cascos en las corridas anuales. Explica que ya había conversado con varias marcas para conseguir patrocinio en el uso de cascos. “No queremos que esto se convierta en un evento trágico, sino algo divertido”.

En 2017, otro participante quedó en estado de coma después de ser golpeado en la cabeza por la bola gigante rodante y otro fue hospitalizado con tres costillas rotas. En el evento se ve a los participantes probando sus destrezas de carrera y de esquivar la bola, mientras va rodando a gran velocidad por los 500 metros de calles inclinadas de Mataelpino. Cada bola puede alcanzar hasta velocidades de 30 km durante su descenso, de la parte más empinada del recorrido.

El evento se divide en una carrera para adultos y una carrera familiar donde los niños pueden participar, ya que se usan bolas de poliestireno más pequeñas y livianas.

Los participantes reciben instrucciones de seguridad y se les advierte que no reciban un golpe directo. “Si no hay escapatoria, es mejor acostarse y dejar que la pelota te pase“, dicen los corredores.

En las redes sociales, un usuario comentando el incidente, dijo: “Sería imposible para nosotros ser más estúpidos en este país”.