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Las normativas laborales siempre están en constante debate debido a que no se ajustan a las necesidades de los trabajadores en estos momentos, empezando porque no ganan lo suficiente prácticamente en ningún sector público.

Recientemente el Tribunal Supremo publicó una sentencia que no ha gustado para nadie, especialmente a los sindicatos. Ella aprueba que se pueda despedir a cualquier trabajador por faltar a su jornada, independientemente de que tengan una baja médica.

Esto ha puesto en riesgo a muchos empleados, según un estudio que demuestra que los españoles quedan a tan solo un 39% de cumplir las horas establecidas de bajas justificadas, dependiendo así su puesto de trabajo.

El estudio fue realizado en un 98% de la población, algo definitivamente grande que muestra la contundencia de la situación. Cada trabajador pierde aproximadamente unas 79 horas anuales, una cifra demasiado alta, de las que el 80% corresponde a incapacidad temporal.

Esto lo deja muy cerca del límite que ha impuesto la ley que son 12,6 días en todo el año. Sin embargo para que haya un despido tienen que haber una serie de situaciones y causas que deben ser estudiados previamente.

Lo que sí es seguro es que esta decisión ha traído muchos problemas entre la UGT y el CCOO, que indican que es una falla ideológica que no se compadece con las tendencias laborales del siglo XXI.

La advertencia es muy clara ya que hay padecimientos sencillos que pueden tomar más tiempo de recuperación por muchos aspectos, como por ejemplo una gripe. Ahora siempre estaremos en riesgo de perder el trabajo.

Mientras tanto los empresarios no se han pronunciado formalmente ante la decisión, aunque sí han manifestado que el fraude por absentismo debe ser derrotado de una vez por todas.

Las condiciones

Para que haya un despido deben cumplirse dos condiciones importantes: Primero que todo, no incluye nada que tenga que ver con huelgas, maternidad, licencias, enfermedades graves o bajas de más de 20 días hábiles.

Se debe llegar a un 20% de las jornadas laborales en dos meses seguidos, esto sería aproximadamente unos 8 días. De ser así en el año anterior a ese despido debe haber faltado a menos a un 5% de todas las jornadas de trabajo.

Esto daría un total de 12 días de faltas. Si se cumplen todas estas condiciones ese trabajador en cuestión podría perder su empleo y lo peor de todo es que tendría apenas una indemnización mínima.

Ya se han producido algunos despidos por esta tendencia, lo que ha traído muchos problemas entre trabajadores y empleados. Todo parece que no tendrá solución en el corto plazo.

Se le recomienda al Tribunal que estudie muy bien esta sentencia, ya que debe ser equitativo para ambas partes.