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La finalidad del partido Podemos el domingo pasado era no manifestar debilidad, ni creerse vencido, pero el golpe que sufrió dicha formación en las elecciones generales del 28-A al perder 29 escaños a  diferencia de los comicios de 2016, presume un mal pronóstico para las votaciones autonómicas, donde los electores se partirán entre las preferencias por Más Madrid y Podemos, con Íñigo Errejón a la cabeza.

En la capital Madrid, el desplome no ha sido tan amplio como en otras zonas pero es una advertencia, así lo manifestó la alineación, quien en los últimos meses ha experimentado una implosión, primero con la partida de Errejón y luego con  la renuncia de Ramón Espinar su secretario general. De hecho, la aspirante Isabel Serra, antes de ser la primera opción estaba al margen del partido.  

En tres años, el conjunto de Podemos Madrid dejó por el camino 135.000 votos, una significativa baja del 5% con respecto al 7% a nivel nacional.

Atrás quedó la secuela del año 2015, cuando logró un sorprendente lugar después del efecto de las europeas. Para la venidera convocatoria deberá contar con el empuje de la Izquierda Unida quien luego un largo tiempo de negociaciones, resolvió asistir con la representación del partido de Iglesias bajo la regla IU-Unidas Podemos-Madrid.

La verdad es que la organización IU ha obtenido siempre buenos efectos en Madrid. El candidato del 2015, Luis García Montero, obtuvo el 4,1% de los sufragios un porcentaje por debajo de la cifra que le daría representación parlamentaria, ya que la regla es 5%;  sin embargo esta le permite confiar que alcanzará en la próxima cita electoral un buen piso de votos.

La contienda ahora es muy peleada, por el deseo de saber quién será la segunda fuerza de izquierda detrás del PSOE. La última encuesta hecha por Telemadrid señala que Errejón ganaría con el 10,5% de los votos contra el 9,3% de la candidatura encabezada por Isabel Serra.

Los líderes mantuvieron un discreto silencio, mientras Raúl Camargo el postulante de Unidas Podemos llamó a aglutinar el voto de izquierdas. Este declaró que dichos votos de la Comunidad de Madrid deberían concentrarse en esta candidatura y no en aquellas que encarnan una plaza política parecida a la de PSOE, refiriéndose a Errejón.

Agregó Camargo que falta un mes para activar a los de izquierda que se han movido para votar en las elecciones. Está seguro de las posibilidades que hay de aplacar a la derecha, tanto en el Ayuntamiento como en la Comunidad.

Ahora el enigma es cómo la resulta del domingo pudiera influir en los comicios en Madrid,  después que la alcaldesa Manuela Carmena rompiera relaciones con Podemos, tiempo cercano a cerrar el listado con Pablo Iglesias.