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Si por algo se está caracterizando la política española en los últimos años, es por el pulso permanente que están manteniendo dos partidos. Por un lado tenemos el partido de podemos, y todas y cada una de sus confluencias, y por otro lado tenemos el Partido Popular. Pues bien, hasta el día de ayer, una de las confluencias del partido de Pablo Iglesias, que no era otra que la que lidera Manuela Carmena y que se denomina como ahora Madrid, estaba teniendo un debate muy intenso en cuanto a materia económica se refiere. Y es que tras sobrepasar en el año 2016 el techo de gasto, el Ministerio de Hacienda con el Señor Montoro la cabeza, solicitaba una cantidad de 238 millones de euros al Consistorio madrileño.

Carmena cede en una reunión secreta

Y esa que cuando la actuación de la alcaldesa de Madrid no ha sido la que sus propios concejales esperaban. Y es que, lejos de oír las presiones recibidas por su propio grupo político en las que se instaba a la alcaldesa a desoír las recomendaciones del Ministerio de Hacienda, Manuela Carmena se reunió en secreto con algunos técnicos del Ministerio de Hacienda con la única misión de tratar por todos los medios de llegar a un acuerdo con el fin de cumplir el pacto de estabilidad que se firmó hace años como consecuencia de la crisis económica.

En esta reunión, que no solamente ha tenido un marcado sentido técnico sino también un marcado sentido político, Manuela Carmena ha asegurado que retendrá esa cantidad de dinero. Ahora tendrá del presupuesto de la ciudad de Madrid los 238 millones de euros que se le exige desde Hacienda para cumplir el pacto de estabilidad. Ahora habrá que ver cuáles son las reacciones de su propio partido ya que las reacciones del Gobierno central no son otras que de plena satisfacción por ver como una de las mayores ciudades de la geografía española cumple con sus obligaciones en materia económica.