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La ruta de Marrueco a Madrid  es un infierno de violencia para los jóvenes inmigrantes. Muchos de estos menores huyen de los golpes y maltratos en sus países de origen. En los centros de detención, la violencia continúa, alertan.

“Kamila” es una joven adolescente. Partió con su madre desde Marruecos para buscar una mejor vida en Madrid, pero tras pelearse con su madre llegó al  centro de Hortaleza, un lugar lleno de problemas, menores embarazadas, menores con conducta suicidas y un sinfín de casos…

Lo primero que sintió  fue mucho miedo, contó Kamila. “Aquel lugar era muy triste. No te ayudan, al contrario te tratan mal”, un lugar donde pasan de ser víctimas a homicidas.

Los chicos lo pasan peor, tiene que dormir en cualquier parte, en los pasillos…No tienen televisor porque se lo roban, además, deben hacer cola para ducharse.

En Hortaleza solo hay hacinamiento, historias de violencia, robos y un abuso que están dirigidos por los mismos  jóvenes  que viven en el lugar.

Centro de Menores de Hortaleza, los días transcurren entre robos, peleas y violencia

A evaluar por los testimonios de  dos jóvenes mujeres, el lugar es particularmente peligroso. “Las peleas  están a la orden del día. Si dejas algo mal puesto te lo roban”, dice Kamila, siendo estas muchas de estas historias que la mayoría de las veces, no denuncian por miedo ser deportadas.

Pero detrás de este temor también está el hecho de que muchos de estos jóvenes no quieren regresar a sus hogares. Algunos prefieren estar en el centro de menores, antes de tener que volver a recibir los malos tratos de sus familiares. Otros tienen la Esperanza de que otras personas o instituciones los ayuden.

Por otra parte, el gobierno local sabe del caso

El PSOE denunció el problema de hacinamiento de Hortaleza ante la Fiscalía de Superior de la Comunidad de Madrid y la consejería de Políticas Sociales tiene conocimiento sobre los graves problemas, especialmente  de hacinamiento, en el centro Hortaleza.

Sin embargo y hasta el momento no se ha resuelto el problema.

Por si esto fuera poco, persiste el conflicto entre Gobierno central y Comunidad de Madrid con relación a la problemática de inmigración de menores. Mientras esto sucede, hay más de 1.000 menores viviendo hacinados y en condiciones precarias.

A pesar de todo esto hay una esperanza

Las autoridades  anunciaron que iban a duplicar las plazas, de hecho,  Manuela Carmena  ofreció el mes pasado y  en el palacio Valdés, propiedad de la municipalidad,  el poder albergar a más jóvenes inmigrantes.

Sin embargo, técnicos de la Consejería de Asuntos Sociales  evaluaron  recientemente las dependencias de este edificio y consideran que no están aptas para atender a los menores. «No cumplen  las condiciones de habitabilidad mínimas », señalaron las fuentes  del organismo.