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Cuando se habla de transporte público, sobre todo en una gran ciudad, siempre se pide que esta no solo sea eficaz sino que sea rápido ya que el objetivo principal es hacer que los ciudadanos no utilicen su vehículo privado. Sin embargo, esto es algo que parece no se está logrando en la Comunidad de Madrid con motivo del cierre hasta el 3 de septiembre de la línea 5, la línea verde, que es la más transitada por los madrileños. Unos cortes que tienen en jaque a los usuarios ya que no saben qué alternativas tomar.

La flota de autobuses facilitada no es suficiente

Esta es la realidad actual de la situación. Desde la Comunidad de Madrid se ha facilitado una flota de unos 60 autobuses para que aquellas personas que utilizan la línea 5 puedan continuar moviéndose.

Sin embargo, a tenor de los resultados y de las imágenes que se pueden ver en las paradas de estos autobuses, parece que la medida es a todas luces insuficiente. Más que nada porque entre las 7:00 y las 9:00 se están viendo colas de varios centenares de personas que tienen que esperar más de una hora cuando en el caso del metro no tenían que esperar más de 5 minutos en ninguno de los casos.

Como medio de protesta, las redes sociales se han llenado de mensajes ingeniosos que critican duramente la gestión que se está haciendo de todo esto. Y es que, si nos detenemos un momento a pensar en el volumen de personas al que hay que atener surge una pregunta inmediata. ¿Se puede solventar el problema del cierre de la línea 5 del Metro de Madrid por la circulan al año 64.000.000 millones de personas son tan solo 60 autobuses en los que apenas caben unas 100 personas? La respuesta parece bastante clara.