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Aunque el posicionamiento web, como estrategia de marketing que es, no garantiza por sí solo el éxito, se ha convertido en un recurso indispensable para toda empresa que quiera llegar hasta sus clientes

En los tiempos que corren las personas están más conectadas entre sí de lo que nunca lo estuvieron en épocas previas, saltando distancias apenas imaginables que antes suponían auténticos abismos entre unos y otros. Aunque existe mucho que vale la pena examinar, destacar y meditar al respecto, en este artículo nos centraremos en la parte que nos ocupa hoy: la que ha convertido el marketing online, y dentro del mismo el posicionamiento SEO, en una herramienta cuyo uso resulta vital para todo negocio, ya sea uno recién comenzado, uno que lleva tiempo en funcionamiento o incluso uno bien establecido.

Así, han surgido un gran número de agencias especializadas, de entre las cuales, en diversos aspectos del marketing online y en especial del posicionamiento web Madrid se presenta como un referente más allá incluso de la escala nacional por la calidad de los profesionales del sector que trabajan desde la capital

¿Por qué es tan importante el posicionamiento web?

Como hemos dicho, nuestras posibilidades a la hora de comunicarnos con el resto del mundo han dado un salto sin precedentes en las últimas décadas. Esto ha permitido que el flujo de información que pasa de unos lugares a otros haya incrementado su caudal hasta el punto en que la información circula de un modo mayormente libre a lo largo y ancho del mundo, permitiéndonos conocer y tener contacto con muchas cosas, personas, culturas, ideas, etcétera, que de otro modo jamás hubieran llegado hasta nosotros.

 

En lo referente a la publicidad, esto supone que nuestro acceso a la misma también se haya visto aumentado de forma exponencial. Eso ha conducido a que los negocios de toda clase y condición deban actualizar la manera en que se publicitan, si pretenden tener éxito o siquiera sobrevivir. Por un lado debido a que al tener acceso a una oferta tan amplia, tenemos muchas opciones entre las que elegir, por otro al hecho de que debido precisamente a ese exceso de alternativas, tendemos a discriminar entre ellas y prestar atención sólo a unas pocas.

Es en respuesta a todas esas circunstancias que el marketing online se alza como requisito cada vez más indispensable en cualquier sector, y su forma de responder concretamente al último problema que mencionamos en el párrafo anterior es el posicionamiento web.

Este consiste en un extenso conjunto de técnicas orientadas, sobre todo, a que los buscadores sitúen nuestra página entre los primeros resultados de las búsquedas relacionadas que lleven a cabo sus usuarios. Si esto te parece cuestión baladí, piensa en ello con detenimiento. La inmensa mayoría de usuarios no pasan de la primera o segunda página de resultados. Eso supone que no figurar en alguna de ellas a menudo es equivalente a descender a lo más profundo del abismo. A efectos de visitas, vendría a ser igual.

Aunque en el apartado siguiente comentaremos esta cuestión en mayor profundidad, es procedente mencionar que los especialistas en posicionamiento web concentran la mayor parte de sus esfuerzos en mejorar la posición que Google adjudicará al portal, dado que se trata, con una enorme diferencia, del navegador más utilizado por los usuarios de internet alrededor del mundo.

¿Cómo se optimiza el SEO de una página web?

Existen diversos elementos a tener muy en cuenta para optimizar al máximo el SEO. Como hemos señalado antes, gran parte de esta optimización se enfoca a cumplir los criterios empleados por el navegador para valorar cómo de relevante será la página web teniendo en cuenta lo que el usuario ha buscado. Para ello los medios más conocidos son el uso de las conocidas como “palabras clave”, aquellas que el navegador favorece a la hora de relacionarlas con diversas búsquedas, en combinación con un inteligente manejo estratégico de metaetiquetas y metadescripciones, que son los textos que se muestran fuera de la página con respecto a ella.

Pero eso no basta, ni abarca en lo más mínimo la totalidad de los procesos encaminados a obtener el mejor SEO. Sencillamente porque Google no se limita a comprobar esto: revisa muchas otras cosas. De manera que no vale con plagar nuestra página con palabras y frases clave, “volcando el cubo” especialmente en cosas como los títulos. En absoluto. Primero porque los usuarios se darían cuenta nada más entrar y se marcharían de inmediato, y segundo porque el mismo navegador lo detectaría antes incluso de que llegáramos al punto en que los usuarios nos rechazaran.

No. Se tienen en cuenta otros muchos factores; como la repetición, muy castigada por los navegadores. Tanto la repetición excesiva de esos términos clave en una misma parte de la página web, como la repetición de entradas dentro de la misma. También, en relación con esto, es muy importante que la navegación dentro del portal sea clara y esté bien estructurada, con enlaces internos organizados de la manera correcta. Y esto a su vez enlaza con lo último que mencionaremos; la importancia de los enlaces externos que conducen a la página. Google valora mucho estos, pero no de cualquier forma, puesto que hay enlaces que “valen” más que otros, dependiendo de su origen.

Como ves, hay mucho que tener en cuenta, y es por ello que, a menos que seas especialista en SEO (en cuyo caso no creemos que hubieras leído el artículo hasta aquí, pues sabrías perfectamente todo lo que te hemos contado y más), te recomendamos que recurras a los servicios de profesionales del medio, tales como las agencias de que hablábamos en el encabezado. Eso sí, procura contratar sólo con las mejores, en lugar de escoger una al azar, o podrías llevarte sorpresas desagradables.