Compartir

En el Partido Popular no hay descanso, Soraya Sáenz de Santamaría y  Pablo Casado,  se han enfrentado cara a cara mientras se espera la segunda parte del proceso de sucesión al frente del PP en una conflagración de recriminaciones mutuas, después de que el pasado 5 de julio, Casado quedara segundo en las votaciones de los militantes por sólo 1.600 votos de diferencia en todo el Estado respecto de la ganadora, Sáenz de Santamaría.

Casado consideró que el voto anti Soraya lo beneficiaría, pero en los últimos días, una serie de compromisarios se han empezado a manifestar por la libertad de elección, y la ex vicepresidenta ha pasado al ataque.

En unas declaraciones hechas por Santamaría, esta hizo referencia a que ella es la lista más votada, por tanto la defensa del que gobierne la lista más votada, es parte del ADN de la formación. A esta referencia, Casado respondió que el ADN del partido no involucra la negociación con los independentistas, disminuir los impuestos, trabajar en pro de la familia y recordar a la víctimas del terrorismo.

Disputas y reuniones entre Santamaría y Casado

Eso es algo que continuamente se le ha reprochado a la ex vicepresidenta dentro del PP, su empeño de diálogo con los separatistas por medio de Oriol Junqueras, en la denominada Operación diálogo.

El hecho es que los simpatizantes de la ex dirigente, consideran que el PP debe mantener la idea de que se imponga la lista más votada, quieren libertad de voto, porque seguramente confían más en la gestión de Santamaría que en la de Casado por su inexperiencia al frente de la formación o preferencia de opiniones.

Afirman que Casado se olvida de ser un objeto dentro de la formación, y que su posición no debería ser de debate, sino más bien de llegar a acuerdos.

Sin embargo, otra parte del partido tiene un concepto diferente de Casado, lo perciben como un líder muy conservador, que daría a la formación un repliegue ideológico  alejándolo de la sociedad.

A pesar de las diferencias, el equipo que respalda a Santamaría, ha propuesto la celebración de una reunión en el Congreso entre la ex vicepresidenta y Casado, así como una próxima reunión con Cospedal, para pactar una lista de integración con los tres candidatos, ofreciendo a Casado la secretaría general. Casado ya ha rechazado esa probabilidad.

En el XIX congreso del PP que se celebrarán los días 20 y 21 de julio, tendrán derecho de voto al menos 3.134 compromisarios, que son los representantes de la militancia elegidos por las bases el mismo 5 de julio.

En el reparto inicial, Santamaría partirá con más de 1100 representantes, Casado con más de 800 y Cospedal, con alrededor de los 600, lo que decantaría la votación.