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Hace unos días, la Comunidad de Madrid se hacía eco del programa que quiere llevar a cabo y a partir del cual se quiere reducir los niveles de gases contaminantes en la ciudad. Un programa que, básicamente, tenía la intención de no permitir un acceso libre al centro de la ciudad así como reducir la velocidad de los vehículos que circulasen por las principales carreteras de acceso como era el caso de la M-30 y de la M-40. Sin embargo, de lo que no se había hablado hasta este momento era del coste que podía traer consigo este plan.

Casi 540 millones de euros y futuras inversiones

Ahora que ya se ha entregado la memoria económica se ha visto que la cuantía del proyecto asciende a 539,9 millones de euros. Una cantidad nada despreciable pero que, sin embargo, permitirá no solo tener una ciudad renovada y libre de humos sino que al mismo tiempo estará dentro de la normativa vigente y no recibirá más multas por parte de Bruselas.

La mayor parte de este coste estará destinada a la renovación del parque automovilístico madrileño. Y es que ya que se tiene que renovar para el año 2018, lo que se pretende es ofrecer ayudas tanto a los fabricantes como a los compradores de modo que puedan acceder tanto a coches híbridos como a coches eléctricos.

La otra parte del coste de esta partida presupuestaria estará destinada a todo lo que tiene que ver con las medidas que se aseguren que se respetan los límites de velocidad. Nuevos radares y mejoras en las vías serán dos objetivos que no se pueden pasar por alto. Solo de este modo, a partir de la prevención, se podrá llegar a lo que se necesita para cumplir con los objetivos medioambientales marcados por el gobierno central y por el europeo.