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Cuando en el año 2008 se creó el plan Alquila, en la Comunidad de Madrid tanto propietarios como inquilinos se frotaron las manos. Se había creado la pasarela perfecta para que unos y otros se pusieran en contacto, pudieran beneficiarse de unas condiciones muy ventajosas para ambas partes y pudieran cerrar un buen trato. Hasta ahí todo perfecto.

Sin embargo, debido a la congelación de los beneficios para los propietarios en el año 2013, el número de contratos cerrados fue cayendo en picado. Una caída que este pasado año 2016 ha alcanzado su récord tras caer un 72% de contratos firmados.

Los motivos del fracaso del plan

Si tenemos que hablar de los motivos del fracaso del plan Alquila, tenemos que acudir a dos fuentes principalmente. La primera de ellas tiene que ver, según la oposición, con los recortes que se ha efectuado en la parte del propietario. Y es que ahora son menos las ventajas fiscales las que tienen en el caso de que alquilen un inmueble a una de las personas que haga uso de este plan.

A esto hay que sumarle el hecho, según asegura la Comunidad de Madrid, que al no haber podido renovar el contrato con la empresa que gestiona este plan de alquiler de viviendas, la gestión se está haciendo más complicada y por lo tanto esto tiene unas repercusiones más que evidentes.

De todos modos, según algunos analistas a los que se ha consultado, los datos que se han ofrecido podían ser aún peores. Por todo ello hay que esperar a que se conozca la cifra definitiva para hacer un balance de la situación. Mientras, todavía son muchos los propietarios y los inquilinos que siguen creyendo que este es un plan perfecto para que se puedan tramitar alquileres de inmuebles en condiciones ventajosas para ambas partes