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Aunque en muchas ocasiones pueda parecer que una autoescuela es uno de esos negocios que se pueden denominar como perfectos, lo cierto es que al menos en la Comunidad de Madrid no es así. Es más, desde 2008 las dos principales asociaciones de la capital están reclamando a la DGT un mayor número de medios que no solo les permita poder examinar con mayor frecuencia a las personas que quieran presentarse a los exámenes sino, en el caso de la prueba teórica, poder ofrecer los resultados con mayor rapidez.

Disminuye el número de examinadores

Este es otro de los errores que se comete cuando se habla de una autoescuela. Pensar que cualquier persona puede ser examinador. Esto no es así en absoluto. Es la DGT la que debe surtir de examinadores y examinadoras a las autoescuelas para que estas puedan permitir presentarse a los alumnos a los correspondientes exámenes ya sean de tipo teórico o práctico.

No en vano este es uno de los motivos de protesta ya que desde el año 2008 el número se ha visto reducido en una cantidad sensible pasando de 119 examinadores a 72. Una cantidad que se hace insuficiente y que tiene, según las asociaciones de autoescuelas, tiene un objetivo claro.

Recaudar más dinero a costa de los alumnos

Esta es la conclusión a la que han llegado las autoescuelas de la capital de España. Y es que, tampoco es muy complicado imaginarlo, si hay un número menor de examinadores, hay un número menor de exámenes y por lo tanto los alumnos tendrán que estar más tiempo dando clases y pagando más dinero. Algo que es una arma de doble filo ya que no son pocos los que se van a otras comunidades en donde el hecho de obtener el permiso de conducir es mucho más barato que en la Comunidad de Madrid.