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Entre la Plaza de España y Cibeles salieron para protestar tal como lo hicieron el día 13 los autobuses de pasajeros, las asociaciones de empresas de autocares de viajeros para expresar su desacuerdo contra del Ayuntamiento de Madrid, quien consideran los discrimina.

Con una marcha por la Gran Vía que duró dos horas, protestó un grupo de aproximadamente 150 personas ataviadas con chalecos amarillos contra Madrid Central, un sistema que fue puesto en práctica el pasado mes de noviembre, impulsado por el equipo de la alcaldesa Manuela Carmena y que según las empresas, les impide llevar a cabo su trabajo normalmente.

Reclamaron a las puertas de la Alcaldía y leyeron una carta que fue enviada a la regidora; cuyo contenido destaca en primer lugar la apertura de la calzada a los autobuses que hagan cualquier servicio regular o turístico de uso especial por la Gran Vía de Madrid y como segundo punto, solicitar la inmediata supresión por parte del Ayuntamiento de las restricciones del mercado de autocares.  

Los manifestantes esperan alguna respuesta que satisfaga al colectivo

Critican lo que consideran una competencia de hecho desde el propio Consistorio, contra su labor con el bus exprés al aeropuerto Madrid-Barajas y Naviluz. Exigen que cese la exclusión, pues las visitas turísticas las ofrecen únicamente operadores privados, fomentadas por medio de los canales del Ayuntamiento (ferias, web, oficinas de información).

Las asociaciones juegan por la bajada y la subida de los viajeros en puntos seguros de la ciudad, como las paradas de la EMT y no solo en las paradas discrecionales, que están lejos de puntos de interés, tanto de ocio y negocio como turístico.

Se quejan que ahora por ejemplo les obligan a dejar a los viajeros en la Plaza de Neptuno o la Plaza de España, cuando la mayoría de los hoteles están en el Centro y los turistas sobretodo personas con niños, mayores o discapacitadas no pueden llegar andando a sus alojamientos con tanto peso a cuestas.

Piden igualmente la apertura del carril bus y turístico de uso especial en la ciudad, sin ninguna discriminación con respecto a otros servicios públicos; además mejoras e inclusión en los concursos que el municipio tramite, y que incluya diversos criterios, no solo el económico (método de subasta) según la normativa europea; que se usen recursos más eficientes y modernos, así como premiar la estabilidad laboral.

Entre las peticiones destacan las ayudas económicas para el acondicionamiento de sus transportes, ya que el 98 % aunque son poco contaminantes, desean que sean más sostenibles o ayuden a la conservación del medio ambiente, que ofrezcan subvenciones para modernizar la flota o reacondicionarla a energías limpias.