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Al menos cuatro ancianos del distrito las Rozas y Carabanchel han sido robados por ladrones que, para disimular sus intenciones, decidieron disfrazarse de enfermeros para poder adentrarse en sus domicilios.

Esto ha sido denunciado por la asociación del Defensor del Paciente y es que como era de esperarse, las víctimas son  en todos los casos personas que esperarían por un servicio de atención sanitaria a domicilio del Sermas. Además, Carmen Flores, presidenta de la asociación, quien es además cercana al centro de salud los Cármenes, habría sido quien diera alerta de estos hechos.

Lo más preocupante del asunto es la manera en la cual los delincuentes habrían obtenido información confidencial, ya que no cualquiera puede saber quién necesita de este tipo de atención a domicilio.

Sanidad señala que no puede dar cuenta de la realización de algún tipo de denuncia por los empleados

De esta misma manera,  la consejería de Sanidad señala que no puede dar cuenta de la realización de algún tipo de denuncia por los empleados, los cuales tampoco han recibido noticias de esta clase de acontecimientos relacionados al filtraje de información confidencial. Desde sus oficinas, nada apunta a la posibilidad de haber notado algún acto ilícito o comportamiento sospechoso. No obstante, las autoridades explican que se han presentado ya dos denuncias en la comisaría  de Carabanchel durante todo el mes de agosto por esta clase de delitos y que además, no se niegan a la posibilidad de existir otra clase de casos en otros entes policiales.

Según Carmen Flores, estos enfermeros falsos logran acceder de alguna manera desconocida a los datos confidenciales de los centros de salud y ambulatorios, a partir de los cuales estos pueden determinar la ubicación del hogar de los ancianos a los cuales estos acuden disfrazados de enfermeros.  Al llegar a la casa, estos engañan a su víctima introduciéndose en su hogar bajo la excusa de ser un reemplazo del enfermero que en principio le habría sido asignado para sus servicios.

Al entrar al hogar de la víctima, estos inician una rutina ordinaria de sus trabajos como “enfermeros”, aprovechando los momentos más oportunos para hacerse con los objetos de valor y toda clase de artículos que puedan encontrar atractivos. Uno de los casos resalta inclusive el baño higiénico que los delincuentes decidieron hacer a una mujer ya mayor, momento en el cual aprovecharon para hacerse con todas las pertenencias de esta.

Ante tal situación, no ha sido posible desmantelar la red de información confidencial que se estaría poniendo en juego en los centros de salud.

Por esta razón, las autoridades sólo pueden limitarse a hacer algunas recomendaciones a todas esas personas que hagan uso de estos servicios, asegurándose de la identidad proporcionada por el centro de salud, así como también de las credenciales que los enfermeros deberían portar consigo.