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Tras su detención, el presunto autor del delito de “homicidio intentado agravado” fue trasladado a la unidad psiquiátrica del centro penitenciario de reclusión, en virtud de sus antecedentes.

Mientras fue descartado que el detenido, quien desempeñaba funciones en la lavandería del Hospital de Alcorcón JJFG, haya participado en otros ataques dentro de dicho centro de salud, según afirma Enrique Ruiz Escudero como consejero de Sanidad de Madrid.

La detención del hombre se origina por la presunta participación directa en el intento de asfixia de una mujer de 82 años que se encontraba hospitalizada en el área de traumatología de dicho hospital.

Después del ataque a la anciana, una víctima considerada especialmente vulnerable por el juez, este ordenó la reclusión del detenido en el área de psiquiatría del centro penitenciario.

Hay que destacar que esta no es la primera detención de la que es objeto el trabajador de este hospital, ya que sobre el pesan dos crímenes anteriores por los que fue encarcelado en 1997. Uno se refiere a la estrangulación de una anciana que se encontraba internada en un Hospital y a un hombre que estaba preso de 44 años, también por estrangulación.

El hombre fue absuelto de estos crímenes posteriormente en vista de que le fue diagnosticada esquizofrenia paranoide, de la cárcel fue trasladado al psiquiátrico de la penitenciaria de Alicante de acuerdo a las instrucciones del tribunal competente.

Al salir en el 2007, quedó bajo la vigilancia de sus familiares y debía cumplir con un control en un centro de referencia de forma periódica.

Respecto al puesto que desempeñaba el detenido en el Hospital indicó el consejero que sus antecedentes no suponían impedimento alguno para el trabajo, por tanto la comunidad actuó de la manera adecuada.

Así mismo desconocían el historial delictivo del trabajador quien pertenecía a la empresa ONCE, a la cual el Hospital subcontrata el servicio de lavandería.

Las críticas del sector sindical al respecto no demoraron en salir a la luz pública, señalando que un trabajador con este tipo de antecedentes cuyos crímenes fueron cometidos en centros hospitalarios distintos, no debió ser contratado para trabajar en el hospital.

Los familiares de la victima de 82 años, cuyos ataque afortunadamente no pasó a mayores, recibió un mensaje de apoyo de parte del consejero de Sanidad quien aprovechó la ocasión para destacar la excelente labor de las enfermeras ya que sin su intervención la historia hoy sería otra.

A ellas y a la compañera de hospitalización de la anciana quien gritó y generó el alerta, hay que agradecer que la paciente octogenaria sobreviviera al ataque del hombre que al verse descubierto huyó pos las instalaciones del hospital.

Además lograron identificarlo rápidamente como empleado de la lavandería facilitando su aprehensión por parte de la Policía Nacional.