Compartir

El instituto Manuela Malasaña situado en Móstoles aún lleva a cabo actividades escolares y  también siguen impartiendo clases, esto a pesar de las pésimas condiciones del techo luego de un incidente que sucedió la semana anterior.

Y es que el hecho ocurrió justamente el día de San Valentín, momento en que el techo de uno de los baños se vino abajo.

El incidente ha obligado a las autoridades del instituto a quitar de otras áreas del colegio todo el techo fabricado con el mismo material, este trabajo se hace fuera de las horas de clase como medida de seguridad para evitar que ocurra otro incidente parecido.

De este modo, se puede garantizar la seguridad de cada uno de los estudiantes de la institución.

A pesar de los esfuerzos de las autoridades del instituto Manuela Malasaña, muchos padres no se muestran seguros ante las medidas implementadas de manera urgente y creen que no es correcto y por supuesto, nada seguro que sus hijos tengan que asistir a clases sabiendo que el techo del instituto parece sacado de una autentica película de horror.

De hecho, ya son varios padres los que se han único para realizar una denuncia, asegurando que a los alumnos se les proporciona un trozo de trapo para que puedan quitar todo el polvo que haya caído sobre los pupitres y las sillas. Otros padres también cuestionan el hecho de que esas partículas de polvo puedan ser perjudiciales o toxicas para sus hijos.

No obstante, desde Educación negaron rotundamente que las partículas de polvo que los alumnos tienen que quitar de los pupitres sean perjudiciales para la salud, aparte, desmiente que se les haya dicho a los alumnos que limpiaran los lugares donde se sentarían antes de iniciar las clases.

De igual modo, desde la Consejería aseguran que el incidente solo ocurrió en uno de los baños, además, los técnicos que trabajan en el área afectada tomaron la decisión de cambiar todo los falsos techos de la planta y que este trabajo, se lleva a cabo desde el pasado fin de semana y que se realiza solo en horarios fuera de clases, con el fin de impedir las interrupciones de las clases para que se lleven a cabo con total normalidad.

En educación lamentan muchísimo cada una de las molestias causadas por el proceso de sustitución del falso techo, sin embargo, aseguran que se trata de un caso sobrevenido. Desde la misma Dirección General de Infraestructuras tomaron la decisión de abordar este tema de forma inmediata, es decir, durante este curso, y no esperar a realizarlo en el transcurso de algún periodo vacacional.

Los padres igual se mantienen preocupados y solo quieren que esta “remodelación” se haga lo más pronto posible para que puedan enviar a sus hijos al instituto sin ninguna preocupación.