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Un operativo especial de seguridad se llevará a cabo en los distritos de Carabanchel, Latina, Usera y Villaverde, específicamente en las localidades de Vista Alegre y San Isidro con General Ricardos, Caño Roto y Lucero,  Pradolongo, Marconi y barrio de San Cristóbal.

El mismo se prolongará hasta 2019 y se centrará en patrullar dichas zonas a pie o a caballo para velar por la seguridad ciudadana; atacando problemas como agresiones, violencia de género y publicidad vejatoria; amenazas, trifulcas, robos y hurto de vehículos; tráfico y consumo de estupefacientes en vía pública; ocupación de viviendas; delitos contra la salud y seguridad vial.

En cuanto a los inconvenientes de convivencia, los agentes se ocuparán de la manipulación inadecuada de la vía pública y zonas verdes, la acumulación de residuos, daños y vandalismo en el mobiliario urbano, el consumo de alcohol en vía pública, ruido y ocio nocturno, venta ambulante no autorizada y animales domésticos peligrosos.

La información fue suministrada en rueda de prensa por el delegado de Salud, Seguridad y Emergencias Javier Barbero quien estuvo acompañado por la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena y el Concejal-presidente de Villaverde Guillermo Zapata, jurisdicción donde se propuso la iniciativa.

La Policía Municipal patrulla a caballo en Vallecas

La misma arrancó el pasado mes de septiembre en San Diego, en Puente de Vallecas y el casco histórico; previas reuniones sostenidas entre el tejido vecinal y asociativo liderado por la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM) y los intendentes de los distritos mencionados.

Por su parte, la Policía Municipal subrayó que fue suficiente con la reorganización de los recursos existentes. Asimismo se evaluarán los datos barrio por barrio para aplicar dicho refuerzo.

Zapata señaló que estos mecanismos de apoyo para optimizar la convivencia, vigilancia y seguridad se pusieron en marcha al ser identificadas los fallos expuestos por un grupo representativo de los ciudadanos.

La alcaldesa Carmena informó que “la presencia de agentes en la calle es fundamental”. Las sanciones no se imponen sólo se busca “modificar conductas”, refiriéndose al caso de las 600 personas que suplantaron multas por trabajos de limpieza. Agregó que en tres meses aproximadamente se valorarán los resultados.

Javier Barbero, puntualizó finalmente que “para afrontar las dificultades de los distritos madrileños se precisa saber cuál es la demanda ciudadana, recoger los resultados, analizarlos para demostrar la eficiencia y eficacia de la gestión de los recursos, diagnosticar y definir las medidas de refuerzo más adecuadas en cada zona o barrio que presenten necesidades específicas”.

Los sindicatos aunque aplauden la medida, critican como se está implantando y señalan que “cada día hay más servicios con menos plantilla. Es lamentable que la planificación para este servicio consista en denegar días libres, agregar personal e imposibilitar la conciliación familiar de los agentes municipales de Madrid”.