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Hay ocasiones en las que no vemos a quienes verdaderamente tienen el poder, así hayan ocupado cargos de gran importancia para nuestro sector. Un ejemplo de ello es Juan Carlos Vera, quien ha sufrido un gran revés político.

Probablemente no conozcas este nombre, ya que se dedicaba a un segundo plano aunque no por esto dejaba de trabajar y cobrar, por supuesto. Este personaje ha sido el responsable de toda la organización política y logística del PP.

Por ahí han pasado grandes históricos funcionarios como Manual Fraga, diputado en el Congreso por más de 26 años, Esperanza Aguirre y Cristina Fuentes, donde manejó las campañas electorales de cada una. Sin embargo luego de una carrera de éxitos parece que todo ha cambiado radicalmente.

Pablo Casado ha decidido apartarle de su nuevo gestión, aunque no ha sido mal agradecido, ya que le abonará anualmente más de 96.000 euros brutos al año, ya que le asignó la gerencia del Club Campo Villa en Madrid, algo mucho más tranquilo teniendo en cuenta los anteriores cargos en los que estuvo.

Salida programada

Todo esto se ha realizado de una forma estudiada y paulatina, de manera que nadie sospechara que se trataba de un problema personal. Primero que todo salió del poder ejecutivo que ahora tiene Casado, luego que hiciera un cambio por completo en la estructura.

Posteriormente lo relevaron del cargo como secretario general de la gestora, ya que actualmente el PP ostenta esto luego que renunciara Cifuentes el año pasado.

Finalmente se comprobó su salida del mundo político cuando no fue incluido en ninguna lista electoral, algo que no ocurría desde el año 1993. Más de 25 años en el panorama público, algún día tenía que llegar a su fin.

Tras conocer que irremediablemente iba a salir del partido por el que estuvo a su servicio por más de 20 años, solicitó un puesto en Ifema como forma de compensación, sin embargo esto no fue posible ya que hace tres años se modificaron los estatutos de la tolda política.

Allí fue cuando surgió la idea de la gerencia del club campestre, en el que el Ayuntamiento posee aproximadamente un 51% de la propiedad. Vera aceptó esto y así deja las filas del partido por el que trabajó por tanto tiempo, aunque aún hay muchas preguntas que se hacen en las calles.

Algunos altos dirigentes señalan que Vera en realidad no estaba muy de acuerdo con esto y que hubiera preferido morir en las urnas, sin embargo para mantener la calma dentro de la organización prefirió aceptar la propuesta y ver lo que sucede en las próximas elecciones.

No cabe duda que la política puede ser algo sumamente sucio, a pesar de que hicieron a un lado a Juan Carlos de una manera elegante, nunca retribuirán lo que tanto dio a la causa.