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La polémica del caso Cifuentes ha obligado a acelerar la búsqueda de candidatos para el partido de extrema izquierda Podemos, haciendo surgir nuevas tensiones y discrepancias internas.

El probable candidato Íñigo Errejón, responsable de todas las campañas electorales del partido Podemos, ha puesto en duda su candidatura para las elecciones autonómicas de Madrid en el 2019, debido a la intención de imponer en las próximas elecciones, un formato de primarias de manera separada y sin precedentes en el partido, cuyo objetivo por parte de la corriente pablista, es asegurar el control de la lista electoral y del proyecto político.

Las declaraciones de Íñigo Errejón, causaron al líder de Podemos, Pablo Iglesias, una visible hostilidad, reprochándole “Ni media tontería con cuestiones internas“.

Los motivos del conflicto entre Errejón e Iglesias se debe a que el primero de ellos, rechaza le sea impuesta el nuevo estilo de primarias, por tanto no quiere ser un candidato para un proyecto político que sea dirigido por otras personas y del cual no pueda tener control, ya que en febrero de 2017, cuando Pablo Iglesias venció a Íñigo Errejón, en un duelo directo por el liderazgo del partido durante el Congreso de Vistalegre II, ambos acordaron la autonomía responsable en las campañas electorales de Podemos.

Las elecciones primarias de Podemos crean un conflicto interno entre Iglesias y Errejón

En tal sentido ese pacto entre Errejón e Iglesias, está en peligro debido a la proposición anunciada por Ramón Espinar, secretario general de Podemos, de dividir las primarias “en dos tiempos”, es decir, elegir en el mes de mayo al candidato que encabeza la lista de las elecciones autonómicas, que en este caso sería Íñigo Errejón y dejar para después, al resto de los candidatos que componen la lista electoral y del proyecto político.

Iñigo Errejón quiere que el candidato y el equipo sean elegidos en la misma votación de manera simultánea para conformar una lista que integre a todas las partes, considera que la persona que encabeza la lista, el equipo y el proyecto político caminan juntos de la mano. Así mismo, solo contempla ser el candidato de Podemos, si le dejan las manos libres para construir su propio proyecto político, él no considera otra posibilidad porque nunca se había hecho antes, por lo que confía en llegar a un acuerdo muy pronto.

Si se realizan separadamente las elecciones, Errejón podría ser oficialmente elegido, sin embargo se podría topar después con una lista y un equipo totalmente distinto a su enfoque político.

La dura prueba de Errejón está sobre la mesa y supone una doble presión. El ejecutivo de Madrid quiere un candidato lo antes posible, pero también necesita una lista que integre a todos los sectores.