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Este viernes se espera la entrada en vigencia de Madrid Central, un régimen del Ayuntamiento para limitar el tráfico en el centro de la capital.

Es por eso que el sector del transporte está en pie de guerra debido a que considera que traerá problemas porque no pueden asumir dicho plan por dos circunstancias: la primera, por la reforma del 90% de las unidades en corto tiempo, y la segunda, por el reducido horario de tránsito por la ciudad.

El consejero jurídico de la Federación Nacional de Asociaciones de Transportistas de España (Fenadismer), expresó su preocupación por que las autoridades no han escuchado el motivo de su rechazo, el cual, se sustenta en la crisis que atraviesan.

Por una parte, los vehículos de transporte son antiguos y no cuentan con la pegatina ambiental, y otros, poseen los distintivos B y  C, condiciones que sujeta el horario de ingreso al centro estipulado de la siguiente manera: de 7:00 a 13:00 (sin etiqueta), de 7:00 a 15:00 (adhesivo B) y de 7:00 a 21:00 (adhesivo C).

comisiones obreras y Madrid Central

Los transportistas piensan que es difícil realizar la repartición de 7:00 a 13:00, pues presumen que la totalidad de las furgonetas de reparto deben estar a una misma hora en la zona, lo que colapsaría los sitios de carga y descarga, obligando a dar vueltas hasta que haya puestos desocupados.

El representante de la Asociación de Transportistas Autónomos (ATA) explica que los repartos nocturnos tanto de prensa, como de ropa, se verían entorpecidos pues la medida arranca a las 7:00 de la mañana.

Los bares y las tiendas como tienen pocos centros de acopio requieren proveerse de mercancía varias veces durante la jornada y es poco probable hacerlo por lo limitado del horario, incluso, puede llevar al desabastecimiento.

Además, para los conductores de transporte público las condiciones no son cómodas, motivadas a que no les han proporcionado un lugar donde estacionar y dejar a los pasajeros, turistas y escolares tranquilamente y sin riesgo.

Las agrupaciones reunidas en el sector del transporte creen que el Ayuntamiento está acelerando el proceso sin contar con los gastos que esto va a suponer.

De hecho, se quejan porque les exigen cambiar sus coches por unos ecológicos, cuando ni siquiera existen vehículos eléctricos que carguen más de 3.500 kilos, por lo pronto, las industrias como PSA, Nissan, Mercedes y Renault tienen pautado para el 2019 lanzar al mercado una flota de coches eléctricos cuyos precios por ahora se desconocen.

Esto exige preparar la infraestructura y colocar suficientes puestos de recarga de baterías para evitar el congestionamiento, razón por la cual, solicitan al Gobierno que aligere el cambio de camiones de diesel por híbridos o eléctricos.

Igualmente, piden que se aclaren las dudas con respecto al plan Madrid Central y se extiendan los horarios y plazos para que todo transcurra sin ninguna complicación.