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Si por algo se ha caracterizado Mariano Rajoy a lo largo y ancho de sus dos legislaturas, es por ser un hombre con una gran inteligencia. Sin embargo, puede ser que en este momento se vea tan encerrado que su inteligencia y su estrategia de dejar pasar el tiempo no sean suficientes. Es cierto, tal y como ya hemos anunciado, que su capacidad de elegir personas le llevo a rodearse de personas realmente fuertes en la capital de España. Un feudo tan importante para su partido que nunca ha perdido. Hasta ahora. Y es que no sólo a cedido ante Manuela Carmena sino que al mismo tiempo se están destapando una serie de escándalos que pueden afectar al conjunto de su gobierno.

Es hora de tomar responsabilidades

Y esto es precisamente lo que le reclama toda la cámara de parlamentarios a día de hoy al presidente del Gobierno. Es cierto, que él se escuda en decir que han sido otros, como puede ser el caso de Esperanza Aguirre o el caso de Ignacio González, los que han cometido los delitos. Sin embargo, son muchos los que se preguntan, y no sin razçon, que fue él el que los nombró. Unos nombramientos que hacen que Mariano Rajoy tenga que asumir de una vez por todas su responsabilidad, al menos, a nivel político.

Por muchos motivos aunque el principal de ellos es la operación Lezo y la instrucción que está llevando el juez Eloy Velasco y que está destapando más de un trapo sucio del Partido Popular. Ya no estamos hablando simplemente de financiación ilegal sino de toda una trama, de una organización casi de crimen organizado, que escamoteada los caudales públicos de una manera realmente atroz. Entonces, ¿cómo puede afrontar esta serie de acontecimientos Rajoy sin mirar para otro lado? La respuesta no debería hacerse esperar.