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Todos sabemos la horrible situación en la que ha estado España desde la llegada del coronavirus a sus tierras. Por más de tres semanas fue el país con mayor número de muertes y contagios en el mundo entero.

Fue a finales de abril cuando la coyuntura se empezó a estabilizar, teniendo menos muertes y contagios diarios, hasta llegar al promedio de 200 en toda la nación. A partir de aquí se comenzó a hablar de un plan de desescalada, aunque muchos pensaban que era demasiado pronto para esto.

El desconfinamiento consta de 4 fases en la que había que aprobar una serie de requisitos por cada provincia para poder avanzar a la siguiente. Así comenzó el 02 de mayo en todas las comunidades, aunque aún había personas que estaban en desacuerdo.

Las estadísticas hasta ahora habían sido alentadoras, mostrando un buen comportamiento en general en las principales regiones del país. A partir del 11 de mayo se decidiría qué regiones podrían ir a la fase 1 del desconfinamiento y cuáles no. Allí fue cuando se determinó que Madrid aún no reúne los requisitos para avanzar.

Todo parecía indicar que la capital española estaba dentro de las seleccionadas para avanzar, sin embargo, la directora de salud de la entidad emitió un comunicado al gobierno regional en la que exponía los motivos por los cuáles había que esperar.

La presidenta Díaz Ayuso tenía pensado hacer caso omiso, así que la funcionaria de salud decidió poner su cargo a la orden.

Esto evidentemente causó un gran impacto en toda la población madrileña que la estimaba muy bien. Ante esto Díaz Ayuso no tuvo otra opción que cancelar la postulación de la capital para la fase 1 y decidieron esperar unos días más, a la espera de que haya más camas disponibles para las unidades de cuidados intensivos, que es donde se encuentra el mayor problema.

Más allá de mejorar los números, lo más importante es encontrar una manera de agilizar el proceso de detección y seguimiento de posibles infectados en la región. Así podríamos descartar una gran cantidad de personas que son portadoras sospechosas.

Las unidades sanitarias de la ciudad están trabajando a toda su capacidad, a pesar de que en los últimos días ha habido un descenso significativo en la cantidad de pacientes atendidos en algunas de las instalaciones médicas.

Es necesario que estos números sigan mejorando para que Madrid pueda volver a la normalidad lo antes posible. Solo así se podrá animar a la población para que sigan haciendo sus actividades de rutina.