Compartir

Los animales salvajes han sido y son utilizados en todo el mundo en espectáculos circenses, donde son obligados a participar en presentaciones después de haber sido sometidos a crueles e intensas sesiones de entrenamiento, por parte de los que ejercen esta actividad comercial.

Esta actividad promovida por los circos y que tiene sus seguidores, porque para muchos es una distracción divertida, esconde dentro de su carpa una cruel realidad, ya que estos animales son sometidos a tratos crueles, aislamiento y soledad.

En España a tal efecto se está llevando a cabo una iniciativa que comenzó en el año 2015 en Cataluña y que se volvió a poner sobre el tapete hace un año por el Grupo Municipal en Arganzuela, y que se  ha concretado este 24 de enero en el Ayuntamiento de Madrid con la aprobación del equipo municipal de una modificación a la normativa existente, donde deberá ser ratificado por el Pleno de este Ayuntamiento.

La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid ha aprobado la prohibición expresa de la instalación de circos itinerantes con animales salvajes en el término municipal. De ser ratificado por el pleno del ayuntamiento, Madrid se sumaría al grupo de las grandes ciudades que apoyan y aprueban leyes a favor de proteger a estos animales.

Como era de esperar, los dueños de los circos no están de acuerdo con el proyecto, levantando su voz de protesta en el Ayuntamiento a través de la Asociación Circos Reunidos y advirtiendo que irán a una huelga de hambre si se aprueba, llevando a los Tribunales el acuerdo, según declaraciones de su portavoz, Ignacio Pedrera.

Los argumentos a favor son innumerables, ya que se trata de concienciar a la sociedad sobre la necesidad de legislar esta situación y darle voz a estos animales que son secuestrados de su hábitat natural, esclavizándolos en medio de maltratos y torturas para doblegarlos y explotarlos en espectáculos con fines de lucro.

En tal sentido, el gobierno de Manuela Carmena ha expresado que el uso de animales salvajes no se justifica y carece de nulo valor educativo, además incumple la ley de los Derechos de los Animales en lo que se refiere a su derecho a vivir en libertad y dentro de su hábitat natural: “los animales no nacieron para estar enjaulados”.

Es interesante recordar que existe una Declaración Universal de los Derechos de los Animales desde 1987, donde se dice que los animales salvajes en los circos están impedidos de satisfacer sus necesidades fisiológicas, mentales y sociales, las cuales fueron consideradas por la administración local para tomar la decisión, además, de tener en cuenta la recomendación de la Federación Veterinaria Europea del 2015.