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Varios locales de hostelería, tabernas y bares del centro de Madrid están actuando como restaurantes y heladerías, trabajando sin los permisos correspondientes, acondicionamientos de sus interiores para servir comida. Infringiendo la licencia para lo que fueron creados.  Ante esta situación, el Defensor del Pueblo hizo una llamada de atención a los Gobiernos del Ayuntamiento y la Comunidad.

En su informe señala que los infractores están ubicados en las calles Barbieri, Clavel, Libertad, Augusto Figueroa, Regueros e Infantas; indica que «la declaración responsable», el procedimiento jurídico al cual se acoge muchos de estos restaurantes y fondas para alterar sus usos, no corresponde.

Piden al Gobierno de la Comunidad estudie el caso y cambie el sistema jurídico de control administrativo, exigiendo previamente la licencia administrativa.

El Gobierno municipal declaró al centro de Madrid como Zona de Protección Acústica Especial (ZPAE), por ello no se admite ampliación, modificación e implantación de actividades relacionadas con espectáculos públicos, entre ellos los de restauración y hostelería.

Es complicado que el Ayuntamiento otorgue una nueva licencia por dichos servicios. La Comunidad para abrir o reformar un local y examinar su aforo lo hace únicamente con una escueta declaración y el interesado se compromete a cumplir una normativa e inicia sus funciones.

La Asociación de Vecinos de Chueca explica que a menudo cuando el local ya está en funcionamiento y no cumple con sus atribuciones, es denunciado o pasa por inspecciones de la Agencia de Actividades municipal quien le abre un proceso administrativo; entonces valiéndose de una nueva declaración evita sanciones y que le cierren el establecimiento.

Esteban Benito, presidente de la asociación dice que ve con asombro cómo la administración no es capaz de cumplir con la legalidad. El modelo está permitiendo que muchos negocios transgresores vivan al margen de la ley y se lucren sin pensar en la salud de las personas.

Las actividades recreativas y espectáculos públicos son referidas (no es exclusivo) al sector de la hostelería-restauración. Estas dañan el medio ambiente y la salud pública por la contaminación acústica que vulnera en este contexto, al centro de Madrid declarado ZPAE.

La declaración responsable involucra un control posterior de las actividades y para ser eficaz, se requiere reforzar la inspección municipal. El trabajo de la Agencia se ha visto abarrotado por el número de declaraciones presentadas, de allí que no haya un minucioso control de la actividad destacada.

Agrega el informe que el sector es muy conflictivo; la Policía Local interviene constantemente. Además, dejar la libre elección al solicitante, perturba la seguridad jurídica. Se aconseja cambiar el tipo de régimen y exigir la licencia administrativa o revisar el modelo para derogar declaraciones que perjudican el patrimonio, el medio ambiente, los derechos y la salud de los habitantes.