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En una subasta que se hizo partiendo del supuesto de que no había rastro de un metro de más 100 años de antigüedad, recibieron la oferta más baja.

El Ayuntamiento de Madrid no tiene la intención de ampliar la estación de metro de Gran Vía con restos arquitectónicos que pudieran ser protegidos, como fue el caso en última instancia.

Dada esta circunstancia, casi se duplicó el presupuesto pasando de 3.759.000 euros a 7.255.000 euros después de que el gobierno regional aprobara el gasto adicional para el “procedimiento de emergencia“.

Según un portavoz de la Consejería de Transporte, Vivienda e Infraestructura, los informes técnicos previos a la subasta en curso para la construcción de un túnel peatonal, estiman que los posibles restos de un ascensor diseñado por Antonio Palacios hace casi 100 años y para la primera línea del metro, fueron destruidos en la década de 1970.

Metro sacó a concurso las obras de la estación de Gran Vía aún habiendo restos arqueológicos

“Desde entonces y desde el pasado mes de septiembre está bajo el control de la Dirección General del Patrimonio, que ha solicitado una “suspensión parcial” hasta que se haya realizado un análisis de los antiguos edificios subterráneos.

En este contexto, la compañía en septiembre emitió un informe de alerta sobre el riesgo de inactividad del pozo abierto en la calle Montera en plena temporada de lluvias, incluida la posible inundación del metro, lo que llevó ayer a la aprobación por parte de la Comunidad de Madrid de unos gastos adicionales por un importe de 3.496.000 euros.

Con esta inyección adicional, el tipo de equipo pesado (pilotes) originalmente destinado al uso se sustituye por otro que tiene menos impacto sobre el sustrato pero es más caro (micropilotes). Así pues y al igual que en el departamento de la Dirección General, la ralentización de la actividad puede conciliarse con el descubrimiento de restos arqueológicos y con la seguridad de los mismos.

Un total de 18 solicitantes presentaron solicitudes para la ampliación de la estación de Gran Vía.

La oferta más alta fue la de Dragados (4.935.809 euros sin IVA) y la más baja la de Sando (3.107.114 euros), que ganó con un 40% de descuento sobre el precio del contrato, suponiendo que no hubiera rastro de los restos arqueológicos, porque el único criterio para adjudicar el contrato era el precio.

La construcción de un acceso peatonal subterráneo fue anunciada por Cristina Cifuentes, entonces Presidenta del Ayuntamiento de Madrid y durante el debate estatal de la región en septiembre de 2017.

“Desde su apertura antes de las elecciones de 2019 y al final de la legislatura, los procedimientos se han acelerado hasta la confusión extrema, y varias semanas antes de la entrada en vigor de la nueva Ley de Contratación Pública (marzo de 2018), se publicaron varias mejoras.

Para la formación de los diputados de Podemos, “la empresa ganadora presentó una oferta por un diseño más barato e inadecuado y tras ganar una subasta, publicó un informe advirtiendo del riesgo de colapso y duplicando el precio de la obra ganada, añadiendo además, que ya han visto este procedimiento antes”.

“Es inaceptable que la amenaza a la seguridad de esta obra justifique unos costes adicionales de 3,5 millones de euros, pero ninguno de los gobiernos regionales puede explicarlo”, dijo la nueva portavoz de la asamblea, Clara Serra.

El PSOE y los ciudadanos de Telemadrid criticaron ayer la “ley electoral” del PP al anunciar el túnel que unirá Gran Vía con Sol y la “falta de planificación”.