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Explicamos qué razones hacen recomendable proceder a la revisión, arreglo o sustitución de instalaciones de calderas en Madrid

La llegada del mes de julio supone hacer realidad que estamos en verano. La toma de vacaciones, las elevadas temperaturas, el sol y los viajes son algunos de los motivos que llevan a miles de personas a dedicar un poco más de tiempo al descanso, al disfrute y al ocio. Pero el verano también es un buen momento para dedicar tiempo en realizar el mantenimiento de todas aquellas infraestructuras que corren el riesgo de estropearse por el poco uso o el paso de los años.

En el caso actual de este artículo nos estamos refiriendo a las calderas, un sistema muy común en Madrid y que requiere ser revisado de una forma continua para garantizar su buen funcionamiento, evitar riesgos y cerciorarse de que toda la instalación funciona correctamente. Y para hacer todo este trabajo de revisión y reparacion calderas madrid el verano es una excelente estación del año.

Los motivos son variados. Por un lado, en los meses más calurosos del año las calderas son menos utilizadas que en invierno. Los usuarios usamos menos agua caliente y más agua del tiempo o fría para refrescarnos ante las elevadas temperaturas, por lo que esta falta de uso del agua caliente hace especialmente recomendable proceder a la revisión de este tipo de instalaciones tan importantes en el día a día de una vivienda.

Debido a su poco uso, el verano evita problemas y molestias entre los vecinos, ya que estamos en una estación del año en la que el uso de las calderas es muy limitado. Por tanto, los técnicos autorizados para este tipo de trabajos pueden realizar la revisión de la instalación, comprobar los radiadores y todos los elementos relacionados con la infraestructura para asegurarse de que están en buenas condiciones para ser utilizados con seguridad en el próximo invierno.

En el caso de que le suceda algo a la caldera en verano a los vecinos les importará menos estar un día o día sin poder usar agua caliente que en invierno. A pesar de que esto es la realidad, la mayoría de los usuarios de este tipo de instalaciones deja las revisiones para el último momento o llama a la empresa correspondiente cuando ya tiene problemas con ellas, lo que genera muchas molestias y problemas.

Precisamente a esta praxis de los propietarios es adecuado llamar en verano a una empresa de instalacion de calderas en madrid, ya que los meses de verano tienen menos trabajo y más tiempo para poder realizar su trabajo. Además, debido a ello, los meses de verano las empresas suelen ofrecer packs, descuentos o promociones, lo que permite a los propietarios tener a punto  la caldera a un menor precio que si lo hiciera en invierno.

Una revisión obligatoria cada dos años

La legislación actual en España exige que las calderas sean revisadas cada dos años, por lo que los propietarios y comunidades de vecinos no deben dejar este trámite a la ligera al poder enfrentarse a duras sanciones económicas. Asimismo, la ley también impone que es obligatorio hacer una inspección de toda la instalación cada cinco años. Este trabajo lo debe hacer un técnico experto y acreditado, por lo que siempre es conveniente acudir a empresas que tengan certificados y que ofrezcan la máxima garantía de calidad.

Ahorro económico y de energía

Otro de los motivos para proceder a la revisión de la caldera e incluso a sustituirla a tener en cuenta tiene que ver con el consumo energético de este tipo de sistemas. Los más antiguos requieren una gran cantidad de energía y son energéticamente poco eficientes, por lo que el técnico que se enfrenta ante este tipo de instalaciones puede llegar a recomendar la renovación de la misma e incluso a su sustitución.

Según explican desde la empresa especializada de este tipo de instalaciones reparacioncalderamadrid.com el sistema utilizado por las calderas de hace años es muy antiguo y requiere un consumo energético muy alto y por tanto un gasto superior al que ofrecen las calderas más modernas

Ante esta situación se debería proceder a la sustitución por otras más modernas y eficientes como son las de condensación, que pueden llegar a generar ahorros de hasta el 30% de gas, lo que implica también un menor consumo eléctrico, emiten menos ruidos y molestias y son compatibles tanto con energías como el gas natural o el propano. Además, también pueden ser usadas con sistemas de climatización como son los suelos y techos radiantes.

En estos meses de verano en los que las altas temperaturas definen el tiempo en Madrid hay llegado el momento de revistar nuestra caldera. Ahorraremos dinero, tiempo y molestias.