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José Alberto Gálvez, el parricida de Getafe que segó la vida de sus dos hijos antes de suicidarse escribió una carta donde da a entender la mala relación con su mujer.

En la carta revela que sus hijos sufrían debido a las diferencias entre él y Raquel, su mujer, lo que le llevó a terminar con la vida de los dos niños, uno de 13 que padecía de parálisis cerebral y la más pequeña de 8 años a quienes ahogó en la bañera.

Destaca en la carta donde confiesa el crimen cometido, la admiración que sentía por los dos hijos y justifica la muerte en el deseo que dejaran de sufrir por las desavenencias con Raquel; sin embargo, tanto la madre de los niños como los familiares cercanos niegan que hubiera problemas entre la pareja, lo que resulta contradictorio si se conoció desde el principio que Gálvez estaba desanimado desde hace un tiempo y que se encontraban en un proceso de separación.

Un familiar de este mencionó la depresión que sufría el hombre

El presunto parricida del Getafe mató a los niños antes de incendiar la casa y suicidarse

La madre no se explica y dijo que a Gálvez se la había ido la cabeza; no estábamos en ningún proceso de separación por tanto desconozco el motivo que le llevó a matar a los niños, declaró la mujer, desconociendo el contenido de la carta.

Raquel tiene mucha fortaleza, señaló una familiar cercana de nombre Ana Gutiérrez quien además descartó que se tratara de un caso de venganza en contra de la madre haciendo alusión al caso Bretón, Gálvez era un hombre dedicado a sus hijos y pidió respeto para él.

Al parecer Raquel no está dispuesta a dejarse llevar por ninguna versión, tampoco por lo que le digan, solo creerá en lo que diga el magistrado a cargo del caso, según indica Gutiérrez la madre de las víctimas del presunto parricidio se apegará a la documentación que llegará a sus manos.

Ana Gutiérrez dejó saber además que Raquel volvió a negar que estaban separándose, dijo que ambos estaban dedicados a sus hijos, los cuidaban y que si tenían algún problema de pareja o pasaban por algún momento difícil de los que normalmente suceden en estos casos, no eran motivo suficiente como para que se diera alguna ruptura, la pareja unida desde hace 17 años no daba muestras de problemas entre ellos y recordó que el presunto parricida siempre fue un padre dedicado.

José Gálvez recibía apoyo psicológico debido a la discapacidad de su hijo mayor, más allá de esto Raquel asegura que no vio ninguna señal que indicara un posible comportamiento criminal como el que finalmente manifestó el padre de los niños a quienes asesinó para luego quitarse la vida, no sin antes confesarlo en una carta.