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La reunión de la mesa de negociación realizada el jueves, entre la Policía Municipal y el ayuntamiento de Madrid para lograr un acuerdo al conflicto laboral existente, terminó con un rechazo del nuevo documento propuesto por el ayuntamiento. Después de varias horas de discusión, no se llegó a ningún avance entre las partes.

Al final del acto, la Administración local reconsideró su postura, y presentará a los sindicatos una nueva propuesta para el próximo lunes, a fin de que sea analizada y discutida en un próximo encuentro.

El Secretario general del Colectivo Profesional de Policías Municipales (CPPM), Marino Perales, ha considerado que la nueva propuesta es peor que el preacuerdo presentado anteriormente, donde el mes pasado, el 80 % de la plantilla votó en contra.

Por su parte, el portavoz de la Coalición Sindical Independiente de Trabajadores CSIT-UP, José Francisco Horcajo, señaló, que el ayuntamiento presentó un documento donde involucraban más cambios de turnos, considerándolo una burla. Por lo tanto, continuarán con el conflicto hasta que se reconozcan sus derechos y obtengan una oferta digna.

Para el portavoz de la Confederación Sindical de Comisiones Obreras (CCOO), Emilio Herrero, en la reunión no se alcanzó ningún avance ni tampoco hubo retroceso, sin embargo, ambas partes continuarán comprometidos para conseguir un acuerdo favorable.

Los Policías asumen que habrá represalias por parte del jefe para ver si entran en su dinámica

Al inicio del encuentro, el delegado de Salud, Seguridad y Emergencias, Javier Barbero, solicitó la opinión de los sindicatos en relación a las 222 bajas médicas presentadas por los agentes el día de las fiestas del Orgullo. Los representantes sindicales, se abstuvieron de valorar el tema de la justificación de dichas bajas, no obstante, aclararon que si un policía presenta una baja, es por razones de salud, y seguramente por el exceso de trabajo, producto de suprimir sus descansos semanales, lo que podría aumentar los casos cada vez más.

Cabe señalar que la semana pasada, los sindicatos denunciaron a Barbero por la amenaza de aperturas de expedientes disciplinarios y de querer interponer una demanda judicial a los agentes policiales que se dieron de baja por causas médicas, el mismo día de la edición del Orgullo LGTBI del pasado 7 de julio.

Rechazaron categóricamente, poner en tela de juicio la honorabilidad y profesionalidad de la policía y culparon al propio Barbero de ser el único responsable de esas bajas, al exponer a los agentes a un excesivo grado de estrés laboral.

Para el viernes 20 de julio, los representantes del CPPM y CSIT-UP, convocaron a participar en un acto reivindicativo a partir de las 12:00 horas, a toda la gente que quisiera donar sangre en la Puerta del Sol, antes de que el propio ayuntamiento, decían, les quite toda la sangre.