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En el marco de la celebración del aniversario de San Cayetano, se realiza la gran verbena de la calle del Oso, como toda una tradición del acervo cultural del barrio “los Embajadores.”

Esta pequeña parte del barrio, llamada calle del Oso, es la más entusiasta de todas, los vecinos adornan cada año estos 140 metros con mucho cariño y entusiasmo; es allí donde inició una hermosa tradición que data de hace 40 años, donde los residentes se disponen a demostrar su devoción y entrega a San Cayetano y a organizar la tan esperada verbena.

La celebración del día de San Cayetano se lleva a cabo el 7 de Agosto, se le hace una misa y luego una procesión, seguidas de festejos populares donde destaca la calle del Oso. Las actividades incluyen un campeonato de mus, variedad de conciertos, pasacalles y el broche de oro, la verbena, que realizan año tras año los vecinos de la calle del Oso, sin duda lo mejor de toda la celebración.

verbena castiza que se celebra en Madrid

Una calle ambientada con un rudimentario sistema de sonido, lo cual no impide que los vecinos bailen hasta la madrugada.

A lo largo de la calle disponen jarras de plástico y miles de vasos para todo aquel que desee saciar su sed, lo haga a su gusto bebiendo una potente limonada que lleva vino blanco, gaseosa y refresco de limón, previamente macerado en 70 kilos de melocotones y 65 de naranjas.

Otro de los momentos predilectos de la celebración es la presentación de Emy y compañía, después de la procesión.

Emy es una participante activa en la organización de estas festividades y cada año engalana la ocasión transformándose en Rocío Jurado junto a sus dos acompañantes, una hace de Lola Flores y la otra de Masiel, aunque también emulan a otras buenas cantantes, las tres transexuales micrófono en mano deleitan a los asistentes con su esperada presentación.

Esta tradición de celebrar el día de San Cayetano, ha evolucionado con los años; lo que en principio fue una iniciativa de varias jóvenes que con la colaboración de sus vecinos adornaron la calle con unas pocas guirnaldas, colocaron música de un radio casete y dieron limonada hecha por sus madres, fue creciendo con el aporte y entusiasmo de todos hasta llegar a lo que hoy día es.

Hoy por hoy los vecinos que se ocupan de la organización no llegan a veinte, pero eso sí, cada quien tienen sus obligaciones que cumplen a la perfección, adornan, cortan la fruta, hacen la limonada, etc.

Los niños también tienen su parte en la organización, barren y preparan la ralladura de limón y es que ha crecido tanto esta fiesta, que hasta página de Facebook tienen.