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De acuerdo a la información recogida por la Policía Nacional, hasta ahora las investigaciones apuntan a que el asesinato de Jenny se produjo por un posible ajuste de cuentas relacionado con el tráfico de drogas.

Por ahora no se descartan otros móviles, inclusive el sentimental, aunque pareciera no encajar debido a que no se conoce de amenazas previas y Jenny al parecer guardaba una buena relación con su ex pareja.

La mujer de origen dominicano de 30 años de edad fue interceptada en frente de su casa por un par de individuos, uno de ellos sin mediar palabra alguna le disparó a quemarropa en la cabeza ocasionándole la muerte instantánea, su proceder apunta a que pueden ser sicarios quienes la ejecutaron por alguna venganza.

Las personas allegadas al círculo amistoso de la víctima descartan que alguien quisiera hacerle daño, ya que no se le conocían enemigos y aparentemente tampoco estaba metida en actividades ilegales, explican que posiblemente el interés era causarle daño a alguna persona de su círculo más íntimo de las cercanías de Vallecas.

Jenny fue víctima de un posible ajuste de cuentas

Evidentemente que los asesinos conocían la rutina de Jenny, a quien esperaron a la salida de su domicilio justo a la hora nocturna en la que acostumbraba a salir para dirigirse a la Calle Peña Gorbea donde se ubica el bar de su pareja actual. La pareja de Jenny se presentó en el sitio de los hechos y se mostró bastante afligido según los testigos.

Una amiga más cercana de la víctima se mostró muy sorprendida por lo ocurrido y dijo que Jenny era una mujer muy alegre, con un hijo de 8 años que reside el República Dominicana y que nunca le hizo saber si tenía algún problema o si pasaba por un momento difícil.

Otra amistad de Jenny no la consideró capaz de involucrarse en problemas y descartó el ajuste de cuentas.

La forma de actuar del asesino apunta a que puede tratarse de un matón a sueldo, ambos delincuentes posiblemente puedan ser identificados con ayuda de la grabación de las cámaras ubicadas en una estación de servicios que se encuentra a poca distancia de donde ejecutaron a la víctima sin mediar palabra, para después emprender la huida a pie por un entramado de calles estrechas que conducen de manera expedita a la M-30.

No faltaron las denuncias de los vecinos debido a la inseguridad que reina en la zona donde ocurren con mucha frecuencia peleas y agresiones, una vecina del mismo bloque de Jenny dijo no conocerla pero que estas actuaciones delincuenciales ya se han hecho frecuentes. Lo mismo comentó un encargado de un bar contiguo al bloque que asegura que hay problemas de droga en la zona y coincidió con la reincidencia de hechos delictivos, apuñalamientos, etc.