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David Marjaliza, uno de los principales involucrados en el caso Púnica y que ha colaborado con la Justicia desde 2015, declaró ante el juez de la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón, que realizó pagos de unos 12 millones de euros a varios representantes de partidos políticos de Madrid, como sobornos para ganar la adjudicación de contratos para  la construcción de escuelas y de otras obras.

En unos audios de su declaración realizada en el mes de julio, de casi cuatro horas de duración y cuyas grabaciones fueron incorporadas al sumario, el constructor aseguró que aportará nuevas pruebas que avalen su testimonio.

Declaró que desde hace 12 años, estuvo involucrado en la repartición de sobornos para la asignación de varias obras de colegios. En Valdemoro pagó 600.000 euros, en Torrejón de Velasco unos 200.000 euros al alcalde Francisco Granados, para  un colegio en Majadahonda pagó 60.000 euros.

Sobornos escuelas públicas Madrid

En Pinto, Boadilla y en Sevilla La Nueva, le pagaron a cada alcalde, y en Aranjuez, se pagó por un colegio supuestamente unos 400.000 euros.

Confesó haber pagado también distintos conceptos por viajes, fiestas, campañas políticas, regalos, casas en Barcelona y alquileres de yates, entre otros. De la misma forma, admitió haber dado al PP 46.000 euros en carteles de propaganda electoral

Marjaliza confesó haber pagado dinero a políticos que rápidamente le daban obras, suelos y hasta la restauración de las campanas de la iglesia de Valdemoro. Pero lo que más destacó, fue la gran cantidad de escuelas públicas que edificó sobornando a funcionarios regionales.

El empresario con una confesión clave para el progreso de las investigaciones, también puntualizó de otros cuatro o cinco pagos realizados al Partido Popular (PP) de Madrid, liderado en aquel entonces por Esperanza Aguirre,  a través de aportaciones a la Fundación Fundescam.

Le interrogaron de por qué aceptaba hacer esas aportaciones, Marjaliza contestó que era a causa de la ayuda para el otorgamiento de las adjudicaciones de obras. Destacan también los obsequios dados a Granados y a su gente, como es el caso de la casa en Marbella, que la alquilaba por un mes pero realmente la disfrutaba todo el tiempo.

También confirmó que para que un desarrollo de vivienda protegida se aprobara en el pleno municipal de Valdemoro, se les entregaba a cada partido, como el PP, PSOE, Izquierda Unida (IU) e inclusive a la UGT, porcentajes, además de repartirse los pisos, ya que cada uno hacía su concurso, se arreglaba y todos eran felices. Confirmó el pago de 200.00 euros al PSOE para la construcción de viviendas.