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Con la apertura de los quirófanos madrileños este verano, se pretende realizar el 80% de las operaciones pospuestas en Julio y septiembre y un 60% en agosto, en función a la cantidad de intervenciones quirúrgicas que normalmente se realizan.

Antes de la llegada de la pandemia, específicamente en febrero 2020 y en Madrid, ya había en lista 78.171 pacientes en espera de sus operaciones y para entonces, la media de espera se ubicaba en 47 días.

Sin embargo todo cambió, cuando falleció la primera víctima del virus en la región, a finales de febrero.

Seguidamente los contagios se multiplicaron de tal manera que no le quedó otra opción al Servicio de Salud de la Comunidad de Madrid, más que adaptarse y tratar de responder a la situación emergente de salud, como algo nunca antes visto.

La urgencia conllevó a aplazar aquellas cirugías que de alguna manera podían esperar un poco más, lo mismo sucedió con los estudios, pruebas y consultas externas que se consideraban preferentes y esta misma línea se mantuvo hasta abril cuando la pandemia llegó a su pico máximo.

Desde entonces los centros de salud han implementado sus propias medidas para retomar progresivamente las actividades, con las debidas precauciones para que las instalaciones sean seguras tanto para pacientes, como el personal que labora en ellas.

En algunos centros ya han sido reprogramadas una parte de las operaciones aplazadas en febrero, está prevista la reactivación de la lista de espera para cirugías por parte de la Consejería, la cual estima que en las próximas semanas ya estén operando al ritmo normal de antes de la pandemia.

Esto hace necesario que los quirófanos estén en condiciones óptimas para el máximo rendimiento de este espacio, especialmente este verano, así no solo se va a poder recuperar el tiempo sino que se van a poder asumir nuevos casos.

Con unos quirófanos al 100% se tiene pensado llegar al 80% de las intervenciones que normalmente se hacen en un mes, centradas en los meses de Julio y de septiembre, con respecto a agosto se espera alcanzar un 60% solamente, ya que es un mes en el que tienden a disminuir las operaciones debido a que coincide con la temporada vacacional del profesional de la medicina.

Las videollamadas y llamadas han sido un paliativo para atender las consultas externas. Sin embargo no en todos los casos esto ha sido posible y tampoco las pruebas diagnósticas, es por ello que se retomarán las mismas para progresivamente ir poniéndose al día debido a que para febrero, ya la lista de espera para pruebas era de 152.590 pacientes y de 453.117 para consultas externas.

Enrique Ruiz Escudero, consejero de Sanidad, explica que pese a que hay garantías, los pacientes no se sienten seguros de operarse por temor a ser contagiados y no dudó en reconocer que se debe a que no se ha podido demostrar la seguridad total.

De igual forma el consejero ha manifestado el temor hacia los casos importados, una vez que las fronteras sean reactivadas el próximo 1 de julio.