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Pedro Rollán, el presidente de la Comunidad de Madrid, indicó el martes que se juega con la tesis de que durante la tormenta un rayo haya impactado originando el incendio del municipio madrileño El Berrueco, y que el mismo  pudo controlarse durante el día.

Rollán también informó que todavía habrá que llevar a cabo una investigación exhaustiva para corroborar tal hipótesis. Explicó que anoche conversó con Carlos Novillo,  director de la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112,  manifestándole que ya tenían precisado desde un primer instante el plan de actuación en la noche.

La estrategia consistió en hacer cortafuegos artificiales en el perímetro alrededor de las llamas, para impedir que el incendio se propagara a otras zonas; para esto se emplearon medios terrestres, especialmente maquinaria pesada y personal aéreo, que pudo anexarse a las labores a las 8.15 horas por el acceso tan dificultoso hacia el área afectada.

Un portavoz de Emergencias 112 Comunidad de Madrid participó que el incendio ya está estabilizado y perimetrado; mientras que los efectivos, más de 120 rescatistas y bomberos desplegados continúan en labores de refrescamiento en la zona siniestrada.

Tres helicópteros se ocupan de la extinción del incendio, cogiendo agua del pantano de El Atazar que es vertida en la franja “de más difícil acceso y escarpada”. Otra nave de coordinación sobrevuela el espacio siniestrado para ejecutar una estimación de la superficie dañada. Por los momentos, se quemó mayormente “monte bajo”.

Desde Emergencias 112 Comunidad de Madrid han recalcado que la urbanización llamada ‘Pradera del Amor’ y las residencias de la localidad de El Berrueco afortunadamente no fueron aquejadas por las llamas.

Cerca de las 9 horas, la Comunidad de Madrid estableció el nivel 0 del Plan Informa -anoche declaró el nivel 1- con relación al incendio forestal en El Berrueco cuando constató que las viviendas cercanas no corrían riesgo de combustión.

El fuego se inició con la fuerte tormenta registrada el martes, donde los ciudadanos vivieron durante la noche momentos “complicados” por la rotación del viento, lo que implicó que las llamas cambiaran de dirección y se generalizaran. Por esto, fueron desalojadas preventivamente las viviendas.

El incendio concordó con la tormenta seca que deterioró una superficie aproximada de 100 hectáreas de pastos, monte bajo y pedregoso, según indicó el jefe del operativo a la prensa aunque todavía no es oficial. Sobre las 2 horas la temperatura bajó y amainó el viento, esto contribuyó a que el fuego no prosperara, permitiendo que los medios de extinción actuaran lo más pronto posible.

La carretera M-131 fue reabierta al tráfico después de permanecer la noche del miércoles cerrada. Aún permanece cortada al público la carretera M-127, sitio donde fueron colocados los vehículos de los bomberos e instalado el puesto de mando de la unidad contra incendios.