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Disponer de una página web hoy en día es fundamental para cualquier negocio. Internet es el nuevo escenario del marketing, y tanto si tienes una tienda online o no, no hay mejor forma que dar a conocer los productos que ofertas que instalándote en la red. De hecho, la tecnología ha corrido tanto, que ya se puede decir que, si no estás en Internet, prácticamente no existes.

Hay un sinfín de conceptos que debemos conocer para aprovechar todos nuestros recursos al máximo en lo referente a negocios e Internet, pero lo primero que tenemos que hacer es buscar un dominio y un alojamiento para nuestra página. A pesar de que no es tan conocido como otros procesos, se trata de un paso fundamental, que en cierto modo influirá en el éxito de nuestro negocio.

Existen muchos conceptos que debemos entender cuándo vamos a crear nuestra página web, y suele ser habitual que todo lo relacionado al alojamiento y los servidores se elija de manera aleatoria, ya que, en muchas ocasiones, el usuario no tiene conocimientos para elegir bien el tipo de servidor que más le conviene. A pesar de ser un terreno algo más complicado, existen algunas cuestiones básicas que podemos saber para elegir bien todo lo que se refiere a nuestra página web.

¿A qué nos referimos cuando hablamos de alojamiento o hosting web?

Para entender bien todo lo que se refiere a este mundo, uno de los primeros conceptos que debemos tener claros es el de alojamiento. Se trata de un espacio que nos permitirá insertar archivos para que puedan ser vistos por los ordenadores que están conectados a la red. Para poder explicarse de una forma más sencilla, se podría decir que es un espacio de disco, como una carpeta para que podamos insertar en ella todo lo referente a nuestra web.

De esta forma, la persona que acceda a nuestra página web, verá los archivos que nosotros hemos situado en este alojamiento, en este espacio en disco. Toda la industria del hosting se basa en este sistema, pero el centro de toda ella se refiere al servidor, y es que los servidores son la columna que sustenta hoy en día, todo el mundo online.

¿Qué es un servidor web?

Si queremos entender bien qué cuestione son las más importantes a la hora de elegir un servidor u otro, lo primero que deberemos hacer es tener claro el concepto acerca de qué es un servidor web.

Cuando hablamos de un servidor web nos referimos a un ordenador que está conectado a internet durante todo el día. Son equipos que disponen de una gran cantidad de almacenamiento, una memoria RAM enorme y una velocidad de conexión que no tiene nada que ver con un ordenador de casa, pues es muy superior, tanto en características como en durabilidad .

La función principal de un servidor web es el almacenamiento y la trasmisión de datos. Cuando un usuario visita una página web, es el servidor web el que posibilita que esta persona vea todo lo que tenemos almacenado, gracias a que lo transmite por Internet.

Su funcionamiento es sencillo de asimilar. Estos servidores, al igual que los ordenadores de casa, disponen de una IP que viene a ser como el remitente postal en el mundo analógico.

Cuando entramos en una página web, solicitamos un pedido desde nuestra IP hasta la IP del servidor, el cual responde enviando los datos a la IP que los ha solicitado.

Es importante saber que los servidores son la base de todo lo que sucede en Internet, y culpables de que sea tal como es ahora la red, de la forma en la que la conocemos.

Tipos de servidores

Ahora que ya entendemos algo más sobre para qué necesitamos un servidor web y cuál es su importancia dentro de Internet, y cuánta importancia tendrá en nuestro sitio web, conviene describir los tipos de servidores que existen para saber cuál será el más adecuado para nuestra página.

A la hora de distinguir entre servidores, deberíamos hablar de dos grandes clases que serían los servidores dedicados y los servidores compartidos.

Un servidor compartido o servidor vps es un lugar donde se alojan varias páginas, suele ser común entre los servidores más economicos y permiten alojar cientos de páginas, dependiendo de la capacidad que disponga el servidor compartido. Se trata de un lugar donde se comparte servidor y tu página tendrá los recursos divididos con otros sitios web. Pueden ser de pago o gratuitos.

Por otro lado, un servidor dedicado será un servidor exclusivo para ti, o, mejor dicho, para tu sitio web. Suelen subir más de precio, pero te aseguras de que toda la ram, el disco, la velocidad… son exclusivamente para la web que alojes. Suele ser una buena opción para personas que desean alojar más de una página web. Hay que tener en cuenta que estos servidores dedicados son de pago siempre.

Si estás dudando entre qué tipo de servidor escoger, sería bueno que conocieras las ventajas de uno y otro tipo para poder tomar una mejor decisión. En cuanto a las ventajas de contratar un servidor dedicado, podemos decir que, si optas por este tipo, puedes utilizar todos los recursos disponibles, sin tener que estar a expensas de las necesidades de otros usuarios. Además, podemos tener un control mucho mayo sobre las aplicaciones y realizar el mantenimiento y la seguridad con mayor control y mucho más fácil.

Por otra parte, los servidores compartidos son mucho más económicos, sobre todo en el caso de los servicios gratuitos, y presentan un buen servicio para las necesidades de la mayoría de sitios web. Entre los servidores compartidos podemos encontrar a su vez otro tipo de división, que serían, los que son de pago y los que no.

Ten en cuenta que, si eliges un hosting gratuito, la empresa ganará dinero insertando un sinfín de anuncios publicitarios en tu web, que estropearán la agilidad de la misma. Es una opción para páginas no profesionales, pero si tienes una web de tu empresa, te recomendamos que elijas uno de los servidores de pago, para mayor beneficio de tu negocio.