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Es necesario realizar cursos para mantenerse actualizado en nuevas técnicas y tendencias

Fue en el neolítico que se encontraron los primeros indicios de que el ser humano comenzaba a marcarse la piel con diferentes dibujos, pero donde más se ha podido estudiar la evolución de los tatuajes ha sido en la cultura egipcia.

Al estudiar las momias como la de Amunet, se observa cómo su piel está marcada con puntos y líneas; de Egipto provienen los pigmentos de henna. Se cree que los egipcios utilizaban el tatuaje en un sentido mágico y también como una forma de prevenir  enfermedades y peligros. Esta visión se fue perdiendo entre los griegos y los romanos, ya que para ellos los tatuajes servían para señalar el rango o posición social, denotar jerarquías militares o  indicar la propiedad sobre un esclavo.

Debido a las rutas comerciales el tatuaje aterrizó en otros países como Japón y China. En Japón el tatuaje era utilizado como una forma de marcar a los criminales, quienes eran aislados por sus familiares. Por el contrario, la mafia Yakuza los utilizaba para expresar su valor y lealtad. En otros lugares, como Norteamérica, el tatuaje comenzó como rito simbólico que se asociaba al mundo mágico y religioso, mientras que en América Central era una práctica común entre los nativos, quienes se tatuaban imágenes de sus dioses.

Con el paso de los siglos el tatuaje comenzó a cobrar otro sentido en diferentes países. En la actualidad,  la mayoría lo considera un arte, pues  jóvenes y mayores se decantan por realizarse algún dibujo o símbolo que tenga un significado especial para ellos o que simplemente  consideren bello.

En todas las ciudades, ya sean grandes o pequeñas, se pueden encontrar estudios donde se hacen tatuajes. Para poder dedicarse a ello es necesario realizar ciertos estudios y cumplir ciertas normas, además, claro está, de saber dibujar.

Aunque se pueden encontrar estudios en todo el país, lo cierto es que la mayoría de las personas siguen recurriendo a la capital para estudiar y aprender de los mejores.

Guía de orientación para ser tatuador

El mundo del tatuaje gana cada vez más adeptos y se incrementa el número de quienes sienten tanta pasión por este arte que deciden convertirlo en su medio de vida. Pero hay que ser muy meticuloso e incluso acudir a una escuela de tatuajes para poder trabajar en este mundo tan competitivo.

Potenciar el lado artístico

Para ser un buen tatuador, una cualidad que es imprescindible tener es saber dibujar de manera magistral. Muchos se limitan a usar exclusivamente plantillas sobre el cuerpo de sus clientes, pero esto acaba siendo un fracaso a la larga porque los diseños que se solicitan son cada vez más personales.

Lo que los clientes buscan en un tatuador es que  sea capaz de sacar adelante creaciones propias. Para conseguirlo es necesario practicar mucho, tanto en la piel como en el papel. También es importante buscar tiempo para seguir formándose en nuevas técnicas en cursos tatuaje Madrid, pues cada año se crean nuevos materiales y será necesario saber utilizarlos correctamente.

Aprender antes de comenzar

Lo cierto también es que por muy bueno que se sea dibujando en papel, es necesario estudiar y aprender todas las técnicas necesarias para comenzar a practicar sobre la piel. Aunque hay tatuadores que han sido autodidactas, lo mejor es buscar una escuela, un centro formativo o cursos tatuador Madrid que enseñen las distintas técnicas para tatuar.

Lo ideal es elegir un buen curso presencial si uno puede desplazarse donde sea que se imparta, o elija cursos de tatuajes online si el desplazamiento no fuera posible. Sea cual sea la elección, debe ser un curso homologado e impartido por personal cualificado y con una amplia experiencia en el sector. Muchos de ellos otorgan la posibilidad a su alumnado de realizar ciertas prácticas en los estudios que dirigen.

Se deben cumplir las normativas vigentes

Una vez se haya finalizado la formación como tatuador, será necesario adquirir un título oficial de higiénico sanitario antes de poder abrir cualquier estudio dedicado al mundo del tatuaje. Con este título se regulan prácticas como la micropigmentación y la elaboración de piercing.

Como profesional, se debe tener cierta responsabilidad de cara al cliente, dado que pondrán su “cuerpo” en manos de una tercera persona. Por tanto, es imprescindible  que todo se mantenga en óptimas condiciones higiénicas y legales, tanto el material como el local y el personal.

Mantenerse actualizado

Una vez se haya conseguido la primera meta, que será abrir o trabajar en un estudio, lo siguiente será recibir de manera constante información acerca de cuáles son o serán las nuevas tendencias. Hay que ser un buen aprendiz y estar dispuestos a seguir realizando cursos, talleres y seminarios sobre la temática en la que uno se quiera especializar.