Compartir

La oxigenoterapia es una técnica esencial para pacientes con insuficiencia respiratoria. Os explicamos qué es un concentrador de oxígeno y cómo funciona

La oxigenoterapia consiste en el tratamiento recibido por algunos pacientes que tienen un nivel bajo de oxígeno en sangre y necesitan una “inyección” de oxígeno extra para poder hacer vida con normalidad y, en las situaciones más críticas, para sobrevivir. Para poder ofrecer esta atención, los médicos utilizan y recomiendan los denominados concentradores de oxígeno, unos aparatos que que suministran el oxígeno necesario de forma continua y estable.

Los concentradores de oxígeno son diferentes a los denominados tanques de oxígeno, ya que los primeros tienen la ventaja de que no se agotan siempre y cuando el concentrador de oxígeno tenga batería y el compresor esté correctamente conectado a una toma de corriente. De este modo, estos aparatos, que pueden ser portátiles, se han convertido en una de las mejores soluciones para tratar todos aquellos casos en los que el paciente carece del oxígeno suficiente en la sangre para poder hacer una vida normal.

Los avances en la medicina y la tecnología han dado lugar al desarrollo, producción y popularización de estos concentradores de oxígeno que suponen un importante avance, en cuanto a seguridad y comodidad, con respecto a los tradicionales oxígenos portátil. Esto se debe, principalmente, al funcionamiento que tiene el concentrador de oxígeno y que es mucho más eficiente y cómodo para los pacientes.

¿Cómo funciona un concentrador de oxígeno?

Un concentrador de oxígeno es un dispositivo que genera oxígeno al instante, por lo que no es necesario almacenar el oxígeno para que sea utilizado por el paciente. Para hacerlo posible, los concentradores de oxígeno captan el O2 del ambiente o el entorno que le rodea, lo aspira y mediante una serie de filtros separa el oxígeno de los otros gases que componen el aire.

De este modo, estos aparatos son capaces de generar oxígeno puro hasta el 96% gracias a que la tecnología que incorporan dejan a un lado e impiden pasar las partículas de nitrógeno, generando auténtico O2 para que sea utilizado por la persona que necesita este oxígeno. 

Entre las principales ventajas que tienen los concentradores de oxígeno destaca la comodidad y usabilidad, ya que pueden ser portátiles, pesan poco, y los usuarios pueden caminar o andar con ella con facilidad al soportar un menor peso que cuando utilizan las denominadas botellas de oxígeno en las que el oxígeno está almacenado con anterioridad.

Además, los concentradores de oxígeno tan sólo necesitan para funcionar que tengan cargada la batería. Para ello, cualquier toma de corriente es suficiente. De hecho, los concentradores de oxígeno se pueden cargar mientras están en funcionamiento, lo que hace que su duración sea prácticamente ilimitada al poderse cargar en todo tipo de escenarios: hogar, tren, coche,… En el caso de no poder cargarlo por diferentes motivos, hay que recordar que estos dispositivos tienen una duración de alrededor de 8 horas. 

En los últimos años la adquisición de estos concentradores de oxígeno se ha popularizado entre los pacientes porque son muy prácticos y eficaces comparados con las tradicionales botellas de oxígeno. De hecho, los concentradores de oxígeno son muy ligeros al no tener que transportar el peso del oxígeno líquido, lo que hace que tan sólo pesen entre 1 y 3 kilos, pudiendo ser “camuflados” en bandoleras o mochilas.

¿Qué personas suelen utilizar los concentradores de oxígeno?

Los pacientes que necesitan los concentradores de oxígeno son personas que sufren insuficiencia respiratoria debido a que tienen una enfermedad pulmonar obstructiva crónica, por ejemplo. En términos médicos, este tratamiento se denomina oxigenoterapia y suele ser usada en personas que padecen enfermedades muy diversas.

Además de la citada anteriormente también suele ser común el uso de estos concentradores de oxígeno en pacientes con fibrosis quística o déficit de alfa-1 atitripsinia, ya que este aporte extraordinario y recurrente de oxígeno aumenta su esperanza de vida. También puede ser utilizado por pacientes de una enfermedad pulmonar obstructiva crónica o enfermedades intersticials como la fibrosis pulmonar, bronquiectasias, asma bronquial en fase crónica o bronquitis, entre otras.

Dónde conseguir concentradores de oxígeno

A la hora de conseguir este tipo de maquinaria sanitaria hay que acudir a empresas de confianza. En este sentido, cualquier persona interesada en adquirir un concentrador de oxígeno puede acudir al portal tutratamiento.com donde cuenta con una sección específica sobre oxigenoterapia en la que hay tanto dispositivos portátiles como de domcilio, así como accesorios, packs de oxígeno o accesorios Inogen.

En los últimos meses, la demanda de este tipo de dispositivos se ha disparado por los efectos de la Covid-19, un virus que afecta a los pulmones y por tanto a la respiración. En este sentido, la OMS ya ha anunciado que está adquiriendo este tipo de dispositivos para enviar a más de 120 países con el objetivo de atender a los pacientes que sen encuentran en un estado crítico con una previsión de inversión de 100 millones de dólares.