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Vivir en Madrid es muchas cosas. Es una cerveza bien fría una tarde cualquiera con los colegas, es un domingo viendo el partido en el bar de siempre o una comida de resaca disfrutando del sol en una terraza del centro. Pero Madrid es, sobre todo, una sucesión de noches inolvidables.

Si hay algo que tiene esta ciudad son discotecas, para todos los gustos y colores, de todos los tamaños y para todos los públicos. Dime qué noche quieres tener y te digo qué discoteca probar. Dime a qué discoteca sueles ir y te diré quién eres. O algo así.

La noche y la música son una pareja poderosa de la que nadie escapa y de la que nadie quiere escapar. No importa cuál sea tu estado de ánimo, salir a una discoteca puede convertirse en la mejor forma de celebrar una buena semana o, si te hace falta, de ahogar las penas de una mala racha. Y es que, en Madrid, para cada ocasión hay un lugar perfecto, la única regla es dejar los problemas en la puerta y dejarse llevar por la noche.

Borra esa idea de tu cabeza de que todas las Discotecas Madrid, o todas las noches de discoteca son iguales, las cosas han cambiado. Sin ir más lejos, la Discoteca Joy Eslava, uno de esos sitios que no defrauda nunca, se adapta a ti con una propuesta distinta para cada día de la semana. Reggaetón, trap, hits de los 80, house, funky, ritmos latinos, conciertos en vivo… Tanto si quieres bailar hasta destrozarte los pies, como si prefieres recordar los mejores temazos de tu adolescencia o dejarte la voz cantando en grito, hay una banda sonora que se adapta a ti, a cada ocasión, a cada estado de ánimo y cada tipo de noche.

Porque esta discoteca es parte de la historia de la ciudad, ha crecido con ella, y sus noches aún conservan el espíritu que le dio fama durante los años de la Movida Madrileña, creando tendencias y marcando los ritmos de todas las épocas. La noche tiene millones de posibilidades, pero las que empiezan en esta sala tienen fama de ser inolvidables.

Y si resulta que no tienes muy claro qué es exactamente lo que quieres, no hay mejor opción en toda la ciudad que Discoteca Kapital, un auténtico clásico. La enorme discoteca tiene nada más y nada menos que siete pisos con siete ambientes totalmente distintos, y algo tan sencillo como bajar o subir una escalera es todo lo que necesitas para darle un giro distinto a tu noche y, quién sabe, tal vez a tu vida. Que las noches de Madrid, además de inolvidables, son impredecibles.

Kapital es ese sitio donde todo puede ocurrir, donde las posibilidades de que ocurra cualquier cosa se multiplican por siete. Esta discoteca es sinónimo indiscutible de buen rollo, música y sesiones de gran calidad, la reina, o por lo menos una de ellas, de la noche madrileña. Porque Madrid sin una noche de Kapital ya no es Madrid, es otra cosa.

Pero el top three de las mejores discotecas de la ciudad quedaría incompleto si no nombrásemos la Discoteca Teatro Barcelo, que es prácticamente una garantía absoluta de grande noches. Su personalidad, su sello de identidad, la convierten en uno de esos sitios a los que siempre quieres volver, una auténtica fábrica de buenos recuerdos. Teatro Barceló se ha ganado la fama internacional con sus noches emblemáticas, contagiando de buen rollo a cualquiera que pase un rato dentro de sus muros. Y con eso queda todo dicho. O casi, porque su calendario de conciertos también tiene material como para escribir otros cinco artículos, ahí lo dejamos.

Y estas tres discotecas míticas no son más que la punta del iceberg de la oferta que hay en la capital, una lista que se extiende por toda la ciudad y que incluye recintos en todas las zonas, con cualquier tipo de música que puedas imaginar y con ambientes que se adaptan a ti, seas como seas.

Madrid no es una ciudad para quedarse en casa por la noche, no importa lo interesante que sea la serie de televisión a la que estás enganchado o lo cómodo que estés en el sofá. Las noches madrileñas son especiales, están diseñadas para salir a comerte el mundo, a conectar con los de siempre o a conocer gente nueva. Son para salir a bailar, para darlo todo o incluso para quedarte en la barra o darte un capricho con tus colegas con un merecido reservado. Son para disfrutar y para celebrar la vida con una buena copa, o dos.

Y es que uno siempre sabe cómo empiezan las noches en las discotecas de Madrid, pero los finales son sorpresa. Lo que sí está claro es que nunca te dejarán indiferente.