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Un mensaje en un móvil, una nueva amiga en una red social cualquiera, la sonrisa pícara al leer un mail… Hay muchas razones por las que la tecnología nos hace desconfiar de nuestra pareja. Sucede ahí mismo, delante de nuestras narices, y aún así, no tenemos ni idea de si nos traicionan o no.

Si bien es cierto que la infidelidad ha existido desde siempre, también es verdad que el tenerlo al alcance de nuestra mano lo hace aún más arriesgado. A veces comienza como algo inocente, un simple vistazo por la Red. Una mente curiosa y algo prohibido, una mezcla que, en muchas ocasiones, termina con algo que no se estaba buscando.

Uno de los comienzos puede tratarse de algo tan inocente como el porno. Llegar a una web como pornogratisdiario no tiene por qué tener segundas intenciones. La afición a la pornografía es muy popular, y si bien antes se escondía un poco más, ahora la mayor parte de personas, tanto hombres como mujeres lo consumen habitualmente. Incluso se recomienda ver vídeos en pareja para mejorar las relaciones sexuales.

Aún así, existe una diferencia entre consumir pornografía en páginas de sexo casero, por ejemplo, o tener la intención de echar una cana al aire. El caso es que, solo por entrar en una de estas páginas, pueden llegarte una gran cantidad de anuncios de personas que quieren mantener relaciones cerca de ti. Y es ahí, donde puede darse el comienzo de una infidelidad.

La Red, un arma de doble filo

Dicen que muchas de las infidelidades comienzan en Internet. Un coqueteo en una red social, un anuncio que no se deja escapar, o una forma fácil de cumplir tus deseos y necesidades. Lo que está claro es que Internet es todo un mundo lleno de oportunidades, y entre esas oportunidades, se encuentra la de buscar relaciones sexuales.

Otra cuestión a aclarar es que, las infidelidades seguirían existiendo con o sin Facebook, pero las redes sociales aportan pruebas que antes no teníamos. Ya no hace falta encontrar el pintalabios en la camisa, hoy en día, las pruebas se nos sirven en bandeja. Y es que, echar un vistazo a los mensajes en el móvil de tu pareja, puede ser razón suficiente, para terminar en divorcio.

Así, podríamos decir que Internet es el origen y el final. Es todo lo que supone una relación extramatrimonial. El lugar donde se empieza y donde se acaba, y es que, aunque no sea la causa primera de la infidelidad, siempre será la razón por la que se descubre.

La infidelidad en bandeja

Como ya hemos dicho, existen muchas formas de ser infieles o buscar una relación alternativa en Internet. Desde un simple coqueteo por Facebook, hasta un vídeo de sexo casero. El tema es que, para los que saben lo que buscan, hoy en día existen redes sociales creadas para casados que quieren vivir una aventura extramatrimonial.

Lejos de ser algo desconocido, se trata de redes que tienen una alta afluencia de gente. Y cómo no, existe un debate abierto acerca de la moralidad de estos portales. La pregunta es: ¿Fomentan este tipo de páginas la infidelidad?

Los creadores de estas redes aseguran que no. Indican que solo ponen en contacto los deseos de la gente, tratándose en un clima mucho más seguro que si lo buscaran en otro sitio. Aquí las cosas están claras. Las personas que entran no quieren divorciarse, solo echar una cana al aire, para solucionar sus carencias y ¿por qué no? También mejorar su matrimonio.

Los detractores tienen otras opiniones. Algunos psicólogos aseguran que estas webs incitan a la infidelidad, y que en la mayoría de ocasiones, el acto solo sirve para empeorar la relación. El infiel se siente culpable y acaba confesando, rompiendo así, la confianza de la pareja.

Los motivos

No hay un único motivo para ser infiel. De hecho, puede darse por múltiples causas. Muchas personas piensan que la infidelidad es el primer paso para dejar la relación, pero lejos de ser así, la mayor parte de las personas que son infieles, no tienen ninguna intención, de dejar a su pareja.

Desde que el amor se ha terminado hasta una llamada de atención. En algunos casos la relación está muerta, pero antes de dejarlo nos fijamos en otra persona. Acabar con una relación de años puede ser doloroso, pero siempre es mejor dejarlo a tiempo que no traicionar a quien elegimos como compañero.

En otros casos solo queremos generar autoconfianza. La pasión de nuestra relación desaparece, nuestra pareja no nos hace el caso que deseamos y lo buscamos en otras personas. Queremos sentirnos deseados, atractivos, y acabamos por traicionar nuestra relación.

El caso es que, sea cual sea el motivo, Internet ha propiciado este tipo de relaciones, y es que, el estar a tiro de piedra, es una tentación difícil de esquivar.