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En los tiempos en los que vivimos, el que más y el que menos ha tenido una situación de urgencia en la que el dinero ha sido el principal problema. La crisis ha hecho estragos con todos, y aunque nos recuperamos como podemos, lo normal es que la situación se haya puesto tensa en nuestro bolsillo.

Atendiendo a tales necesidades, siempre las tecnologías están alertas, y el mundo de Internet no iba a ser menos. Hoy en día encontramos múltiples opciones para pedir préstamos rápidos vía online, y es que los hay, que hasta que te los dan sin aval. Todo un lujo en materia de urgencias.

No hace falta haber perdido el empleo para que se presente una situación que te ponga la soga al cuello. Puede ser una derrama de tu comunidad de vecinos, una lavadora que se estropea o unos gastos de educación para tus hijos a los que tienes que hacer frente. El caso es que a todos nos gustaría tener dinero ahorrado para no tener que temblar cuando la realidad te viene encima, pero con unos sueldos como los de hoy en día, ese consejo nos suena a risa.

Una de las opciones que tenemos para superar tales situaciones agónicas es pedir un préstamo rápido. Son el tipo de créditos que se conocen como préstamos personales y que cada vez son más populares. Se trata de un servicio bastante seguro, y que además puedes obtener en la facilidad de un clic y en la comodidad de tu hogar, solo necesitas disponer de un ordenador con conexión a Internet. De este modo, la reforma que precisamos hacer en casa será posible, siempre que puedas pedir este tipo de préstamos.

Eso sí, antes de pedir este tipo de préstamos, te aconsejamos que tomes conciencia de que realmente lo necesitas y por supuesto, de que podrás hacerte cargo en un futuro. Si no es así, endeudarte no es una buena solución. Los créditos pueden servirte en un momento dado, pero no es forma de vida.

Te recomendamos que acudas a estos préstamos solo en concepto de imprevistos. Si queremos pagar la derrama de nuestro edificio, solo tenemos que buscar un crédito que se adapte a nuestras circunstancias, con el que podamos obtener el dinero que necesitamos y que el tipo de interés fijado se ajuste a nuestras posibilidades. Los imprevistos pueden ser de mil tipos, por ello, existen numerosas situaciones por las que la gente acude a pedir préstamos rápidos.

comparador de préstamos rápidos

Consejos para pedir préstamos

A la hora de pedir un préstamo rápido hay algunas cosas que debemos tener en cuenta. Lo principal, y como hemos dicho antes, es que estés seguro de que necesitas esa cantidad y de que le vas a poder hacer frente en un futuro, ya que endeudarse continuamente puede ser tratarse simplemente de una huida hacia atrás, de la que después puedes arrepentirte.

Si necesitas un extra por cualquier situación y dispones de unos ingresos fijos que te permitirán salir adelante, entonces un préstamo rápido es una buena salida. Ahora bien, tendrás que tener en cuenta una serie de cosas.

Insistimos en que no gastes los créditos para caprichos o cuestiones que no requieran urgencia. De ser así, podrías caer en un continuo, hasta que te vieras endeudado hasta las cejas. Hay que tener cuidado con estas cosas y pedir solo lo urgente y necesario.

  • Busca alternativas. Antes de solicitar un crédito, comprueba bien que no puedes conseguir el dinero de otra forma. A lo mejor puedes realizar un trabajo extra, o un familiar o amigo pueden ayudarte. Meterse en créditos no es cosa de broma, por lo que te aconsejamos que estudies bien todas las opciones de las que dispongas.
  • Consulta un comparador. Hoy en día existen miles de opciones para solicitar préstamos rápidos. Antes de optar por uno o por otro te recomendamos que visites un comparador de préstamos rápidos, de modo que te permita tomar una decisión más adecuada acerca de que préstamo elegir. En el comparador podrás ver el tipo de interés, los requisitos para solicitar el préstamo y todas las características de cada uno, como plazos y modos de devolución, para que tengas bien claro a qué te comprometes y con quien, y, sobre todo, podrás comparar unos con otros.
  • Ten en cuenta los plazos. En este tipo de créditos, el plazo medio de devolución es de 30 días, por lo que debes tener clarísimo que lo vas a poder devolver, y no solo eso, sino que al devolverlo tendrás suficiente dinero para pasar ese mes. No caigas en el error de entrar en un bucle, o estarás endeudado de por vida.
  • Créditos sin intereses. Hoy en día y gracias a la competencia, muchas compañías te ofrecen el primer crédito sin intereses. Es una opción realmente útil si es tu primera vez, y dada la competencia, como hemos señalado, es una opción cada vez más extendida. Asegúrate bien antes de elegir una compañía y entérate de cuál te da mejores opciones.
  • Compromiso con la empresa. A la hora de solicitar un crédito ten en cuenta que no lo hacen para ayudarte. Como todo, son empresas que buscan un beneficio, y que te reclamarán si no cumples con tu parte de la obligación. De nada servirá quejarse o llorarles, no son tu madre y no les interesa si tienes problemas económicos. Has adquirido un compromiso y tendrás que cumplirlo. Ser consciente de ello te ayudará a tomar la mejor decisión.
  • Fíjate en los requisitos. A la hora de optar por una compañía u otra tendrás que ver si cumples con los requisitos que solicitan. En algunas piden nómina, en otras solo tener móvil, las hay que no piden ningún tipo de aval. Elige bien cuál es la que mejor te viene, y, como siempre, asegúrate de que lo podrás devolver.
  • Tomate tu tiempo. Antes de solicitar un préstamo impulsivamente te recomendamos que te tomes un par de minutos (o menos media hora) para asegurarte de que realmente lo necesitas.