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Ordenar el armario de nuestros hijos, ese gran desafío

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Por naturaleza, ordenar un armario es una de las tareas más tediosas a las que tenemos que enfrentarnos en nuestro día a día. Sin embargo, la realidad es que cuando se trata de hacer lo propio con el armario de nuestros hijos, la tarea puede llegar a complicarse todavía más. Especialmente como consecuencia de la gran cantidad de ropa que suelen acumular, hacer cambios en el mismo es sinónimo de dedicar unas cuantas horas al arreglo del mismo.

Sin embargo, y tal como nos recomiendan desde Mamis y Molonas, existen unos cuantos trucos para hacer este proceso mucho más llevadero. A continuación, una selección de aquellos que hemos considerado más útiles y que te ayudarán a convertir esta tarea en un trámite mucho más ágil y sencillo. 

¿Has pensado en las barras?

Para los adultos, el uso de barras en nuestros armarios es sinónimo de perder espacio, debido a que nuestra ropa es, por norma general, mucho más larga. Más aún en la temporada de invierno. Sin embargo, en el caso de los niños apostar por las barras horizontales como recurso para arreglar nuestra ropa es una de las decisiones más acertadas cuando se trata de optimizar al máximo el espacio.

Es importante que conozcas que, además, puedes colocar dos barras de manera paralela, de forma que todavía estás aprovechando todavía más el espacio que tienes delante de ti. Además, también es posible que valores la opción de ubicar una barra extra debajo de las mismas. Gracias al tamaño de la ropa de niño, en el espacio en el que un adulto podría hacer uso únicamente de una barra, podrías llegar a optimizar el espacio utilizando hasta un total de cuatro de ellas. Haciendo una gestión mucho más eficiente. 

Las camisetas, mejor dobladas

Las barras están especialmente pensadas para aquellas piezas que si se doblan se pueden arrugar o que ocuparían un extra de espacio. Sin embargo, en lo que hace referencia al uso de camisetas o de prendas de menor tamaño, como los pantalones o los jerseys finos, una de las mejores apuestas por las que podemos decantarnos es por el uso de baldas o cajones. Dependiendo de la posición en la que decidamos doblarlos, con un solo vistazo podríamos identificar todas las piezas que se encuentran en esta zona. 

La ropa interior, los pijamas o la ropa que se suela utilizar para ir por casa también debería organizarse en estos cajones, ya que suelen ocupar un menor espacio y no importa tanto que se doblen. 

Prioriza

Es importante que des prioridad a aquellas prendas que se van a utilizar en el día a día y que, por tanto, tienen que estar mucho más accesibles. Si tu hijo no suele ir con camisa al colegio y no tienes ningún acto próximamente en el que esté previsto que vaya a ser necesario su uso, puedes optar por ubicarlas en el fondo del armario, de manera que no moleste a la hora de escoger la ropa que se usa de manera diaria. Del mismo modo, si en el colegio tienen uniforme, es importante que éste permanezca en las primeras posiciones y en un lugar que sea fácilmente accesible. 

Lo mismo ocurre con las chaquetas o la ropa de invierno. En el cambio de temporada es importante que el armario se adapte al clima exterior. En verano, toda la ropa que sea de abrigo debe ubicarse en zonas especialmente dedicadas a ello. En invierno, ocurre lo mismo con la ropa de verano. Al final, se trata de ser eficiente en el momento de poder escoger la ropa con la que solemos vestirnos en nuestro día a día. 

¿Qué ocurre con los zapatos?

Dependiendo del tipo de actividad deportiva que tu hijo realice, es habitual que cuente con diferentes opciones para desempeñar las mismas de manera correcta. Cuando esto ocurre, uno de los problemas más habituales es la organización de los diferentes zapatos con los que cuenta en su día a día. En la mayoría de los casos, una de las mejores opciones por las que podemos decantarnos consiste en ubicar una zona en el interior del armario en la que poder guardar cada una de sus zapatillas.

Una buena forma de hacerlo es mediante cajas que puedan organizarse de manera correcta en su interior. Éstas tienen que ser lo suficientemente grandes como para que quepan diferentes zapatillas en su interior. Uno de los mejores trucos para evitar que el mal olor de las mismas pueda expandirse por el resto del armario es utilizar ambientadores en el interior de las cajas. De esta manera, el armario estará a salvo de los malos olores.

Con estos cuatro consejos, el armario de tus hijos volverá a lucir como si fuera nuevo. Y las decisiones del día a día a las que hay que enfrentarse para escoger la ropa, serán más sencillas que nunca.