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El mercado está repleto de información que ofrecer a los clientes potenciales: desde empresas que están despegando y quieren darse a conocer, hasta productos que pisan por primera vez las calles o nuevos servicios que aparecen con la voluntad de ser bien acogidos por los usuarios. Sea como sea, la publicidad es la forma en la que todo ello puede pasar del anonimato a las mejores posiciones del podium comercial si seguimos las estrategias correctas para cada caso. 

Estas estrategias, sin embargo, están estrechamente supeditadas a qué tipo de producto, servicio, evento o negocio queremos venderle al público, así como a sus características más concretas. Dar la mejor respuesta a aquellos que quieren publicitar lo que sea requiere de un estudio exhaustivo que determine factores clave, como la tendencia de los consumidores potenciales o la realización de un análisis que permita conocer tanto las debilidades como las fortalezas del producto, con el fin de potenciar su punto más potente. Y de todo ello se encarga la publicidad.

Internet y la revolución digital han modificado los estándares de la publicidad tradicional

La competitividad entre empresas y productos ha vivido una revolución excepcional con la llegada de Internet. La digitalización de nuestro entorno ha impactado ferozmente en el campo comercial, donde el marketing digital se ha alzado como la cuna de la propaganda telemática que llega a los clientes para persuadirlos de comprar cualquier cosa que se precie. El éxito no solo depende de las ventas o la calidad de lo que ofreces, sino también del tiempo que uno invierte en hacer que las personas se enteren de qué es lo que estás vendiendo. 

Pero la publicidad tal y como la comprendemos es muy anterior a la llegada de la tecnología. Es decir, el campo virtual no es el único escenario donde la publicidad extiende sus brazos, y es que si miramos atrás, cuando Internet todavía era una ilusión en la cabeza de muchos, la publicidad ya estaba presente en sus muchas versiones – y ha ido evolucionando en paralelo a la transformación de nuevas formas de transmisión y distribución. 

Uno de los modelos más tradicionales (y efectivos) de dar a conocer un producto o servicio es la práctica de buzonear, que no es más que el reparto de propaganda puerta a puerta de forma física. Lejos de quedar obsoleto, esta técnica continúa vigente y se ha adaptado a la nueva situación gracias a empresas como Berbo Publicidad Integral, que se dedica al buzoneo en Madrid para dar respuesta, sobre todo, a aquella población que no tiene un acceso tan directo y constante a Internet. Así, con varios años de experiencia, su meta es ofrecer información publicitaria a los clientes potenciales de un determinado servicio, producto o evento utilizando técnicas cada vez más innovadoras. Debemos tener en cuenta que la red digital utiliza parámetros y métricas exclusivas con las que segmentan automáticamente los mercados a los que se dirigen; esto hace que hacer estudios de cada casuística sea indispensable para ofrecer una respuesta óptima a los clientes que confían en este servicio de reparto casa por casa.

El buzoneo: una alternativa eficaz al marketing digital

Como todos sabemos, en su definición más básica, la publicidad consiste en informar a los usuarios de un producto o servicio concreto con la finalidad de llamar su atención y potenciar su consumo, hecho que tiene repercusiones positivas para la empresa – tanto económicas como de marca, por ejemplo. Para persuadir a los clientes es necesario que la publicidad sea más o menos explícita en función de lo que se quiera conseguir con ella, pero sobretodo se requiere de un diseño personalizado que se ajuste a la empresa emisora y que case con la imagen que los clientes van a recibir. 

Rentabilizar el buzoneo es crucial para su perpetración en el mercado publicitario. Para ello, es importante que se diseñe una estrategia personalizada y adaptada a las diferentes características, siendo esto indispensable para ser competitivo con las campañas de marketing digital. Si lo que uno busca es generar nuevos clientes, el buzoneo es un servicio que da muy buenos resultados si está ejecutado por expertos del sector que sepan impulsar el plan propagandístico. Los profesionales de Berbo Publicidad Integral se encargan de diseñar campañas diferentes en función de cada caso, entendiendo que la actual segmentación de los públicos así lo requiere. 

Panfletos, folletos, trípticos o cualquier fuente impresa cuyo contenido sea publicitario es algo que siempre está en nuestro ideario colectivo cuando pensamos en el mundo de la publicidad. Conseguir beneficios para cualquier negocio nunca había sido tan fácil; si al buzoneo le sumas las ventajas de la red digital y complementas ambos casos en tu estrategia de propaganda, ¡el éxito está asegurado!