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La colitis consiste en la inflamación del colon o intestino grueso, y se trata de una afección que puede causar síntomas que son muy molestos. Hay dos tipos de colitis, la aguda y la crónica. La primera, puede venir causada por bacterias o virus, mientras que la crónica, puede venir causada por el estrés, el colon irritable, enfermedades autoinmunes, etc.
Entre los síntomas que se pueden dar en los casos de colitis, está el dolor abdominal agudo, crónico o en oleadas, retortijones intestinales, diarrea, flatulencia, tenesmo o sensación permanente de ganas de movilizar el intestino, presencia de mucosidad o sangre en las heces, fiebre, náuseas o vómitos. A continuación, hablamos sobre algunos remedios que pueden ayudar a aliviar la colitis:

  • Pastillas para la colitis: existen pastillas que ayudan a limpiar el colon de las numerosas toxinas que permanecen en nuestro organismo. En este sentido, lo mejor es informarse sobre las diferencias entre unas y otras, para ver cuál se adapta mejor a las necesidades concretas.
  • Dieta a base de líquidos: cuando la colitis se manifiesta con diarreas líquidas, lo mejor es evitar los alimentos sólidos, y, durante unos dos o tres días, tomar solamente líquidos, siempre teniendo un buen aporte de minerales e iones. Para detener la diarrea, es bueno el agua de arroz, el té de manzanilla (que además tiene un efecto antiinflamatorio), y el agua de repollo.
  • Dieta blanda: cuando los síntomas van cediendo, se pueden ir incorporando alimentos sólidos, por lo que lo ideal es empezar a añadir algo de arroz, harina de maíz cocida, carnes magras, yogures, queso magro, etc., todo ello en pequñas cantidades. También es buena idea incorporar la compota de manzana o la zanahoria cocida.
  • Evitar azúcares: cuando el intestino está inflamado, no puede cumplir de forma correcta con sus funciones, por lo que hay que seguir una dieta de alimentos suaves que no incrementen la inflamación. Lo más adecuado es evitar todos aquellos alimentos que tengan azúcares refinados, como tartas o golosinas, así como el pan blanco, las comidas muy condimentadas, el alcohol, el café o las bebidas gaseosas.

Cuatro consejos que seguro te ayudan a poner fin a este problema tan común y tan doloroso, especialmente en los lugares donde se tiene una peor alimentación.