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Ha llegado el momento de renovar tu equipo, sobre todo porque lo necesitas para teletrabajar. Pero ahí estás, dando vueltas frente a la pantalla y sin saber qué opción escoger entre tanto modelo y tanta oferta que asoma por el horizonte. Es normal, comprar un buen ordenador portátil profesional no es sencillo, sobre todo cuando no sabes exactamente qué criterio seguir para optar por un modelo u otro.

Siempre pensamos en precios cuando hablamos de tecnología o de ordenadores portátiles, pero este campo es mucho más complejo de lo que parece a simple vista. ¿Para qué ahorrar en algo que se te queda corto, para qué gastar tanto en algo que te sobra? El equilibrio es la clave, encontrarlo no es sencillo, pero sí muy posible. Sobre todo si cuentas con ayudas como la que te vamos a ofrecer. Vamos a encargarnos de que elijas el mejor portátil para trabajar.

Cómo elegir un buen ordenador portátil profesional 

Sean portátiles para diseño gráfico, o para trabajar en diseño o desarrollo web, o simplemente para hacer labores de oficina. Debes tener muy claro que tu sector delimita considerablemente lo que necesitas a la hora de comprar un ordenador portátil. En ese sentido, las recomendaciones que vamos a hacerte van a mirar a diferentes sectores para que puedas hacerte una buena idea de las prestaciones a valorar.

Porque, cuando hablamos de equipos portátiles, el precio influye, por supuesto; sin embargo, mucho más importantes son aspectos como el procesador, almacenamiento, tarjeta gráfica integrada y demás. Todo eso lo vamos a ver aquí, recomendando incluso en función del ámbito profesional en el que se vaya a emplear el dispositivo. Te interesa, así que presta mucha atención.

Las prestaciones clave

Hay mucho que valorar al ver las características de un equipo, así que vamos a ir por partes. Lo más modesto en el sector es lo que exigen los programas de ofimática. Si vas a trabajar con suites como Office a diario, no necesitas comprar un equipo de grandes prestaciones, aunque quizá sí que te interese tener algo con una pantalla de 15 pulgadas o más si las hojas de cálculo son el pan de cada día.

En el caso de trabajar en desarrollo web o de software, ya hay que subir el listón un poco. En este ámbito es crucial contar con un buen procesador y una buena cantidad de memoria RAM. Mayor velocidad y mayor número de gigas de RAM garantizarán que puedas trabajar en entornos de desarrollo con total fluidez, sin tener que esperar largas esperas de carga al compilar, ni tampoco tener problemas con cuestiones como arrancar el programa o ejecutar el código que estés elaborando.

Otro ámbito muy interesante es el del diseño, sea gráfico o web. En este sentido, resulta muy atractivo comprar un portátil convertible porque, entre otras cosas, dispone de una pantalla táctil ideal para labores de diseño. De hecho, si eres un programador web, también te puede venir muy bien para comprobar qué tal funciona el diseño responsivo de una web en su versión móvil. Todo eso, sin tener que desplazarte del PC y pudiendo interactuar con él como si fuera un smartphone. Muy importante también en el ámbito del diseño la tarjeta gráfica, que debe ser dedicada y no integrada para ofrecer el mejor rendimiento a la hora de trazar gráficos.

Algo que consideramos ya de primera necesidad al comprar un ordenador portátil para trabajar es que tenga un buen micrófono y una buena webcam, al igual que una autonomía que sea bastante ampli. A día de hoy, el teletrabajo se ha convertido en la norma habitual en los negocios, y las reuniones de trabajo virtuales apenas se pueden celebrar sin una buena cámara. No solo tienes que trabajar como un profesional, también tienes que dar una imagen profesional, y para eso no puede fallar tu cam. Sobre la autonomía, huelga decir que la batería es esencial, sobre todo si eres una persona que trabaja mucho fuera de casa con su portátil.

Una compra imprescindible

Dados los tiempos que corren, y la situación que estamos viviendo, un ordenador portátil prácticamente es una compra esencial. Los negocios actuales requieren de mucha mano informática para seguir adelante, y eso implica que sus trabajadores, aunque sea desde su hogar, cuenten con un buen equipo para poder seguir manteniendo el mismo ritmo y rendimiento.

Por eso, aprovechar el inminente Black Friday para comprar un buen ordenador portátil seguramente se convierta en una tendencia al alza. Ya sabes qué componentes debes valorar en función de tu sector, al igual que puedes hacerte una buena idea del dinero que va a implicar. Un portátil barato puede rondar los 300-400 euros para ofimática y poco más. Si ya nos adentramos en terreno más exigente, la cifra se duplica fácilmente. Pero es lógico. La calidad siempre tiene un precio.