Compartir

Un día llegas a casa y te das cuenta que no tienes las llaves. Sacas el móvil para buscar soluciones, y te encuentras con páginas como www.cerrajerostorrelodones24horas.eswww.cerrajerosboadilladelmonte24horas.es. Pero luego, te acuerdas de ese vídeo que viste en Youtube, donde un chico abría una puerta usando una tarjeta.

Parece que has encontrado la respuesta y te pones a intentar abrir la puerta de tu casa con la tarjeta del banco. Pero después de un esfuerzo inútil, tu tarjeta termina rota y decides rendirte y contactar con www.cerrajerosmajadahonda.es. Has conseguido entrar en tu hogar, y seguro que a partir de ahora, prestas más atención a tus llaves.

¿Te suena esta historia? Seguro que alguna vez te ha pasado, pero has tenido la suerte de que había alguien en casa o que un vecino tenía una llave de repuesto. Seguro que más de una vez has pensado si eso de la tarjeta da resultado. Desde aquí te decimos que sí, pero que requiere de cierta habilidad.

Sin embargo, las puertas cada vez son más sofisticadas y con ello, más difíciles de abrir. En estos casos, te recomendamos que siempre confíes en un profesional como los que se anuncian en https://www.cerrajerosparla.net/. Aunque si quieres probar suerte, te dejamos las pautas para abrir una puerta utilizando una tarjeta:

  • Elige una tarjeta flexible que puedas doblar con facilidad. No tiene por qué ser una tarjeta de crédito, es más, evita su uso en la medida de lo posible.
  • Introduce la tarjeta en el hueco que queda entre la puerta y el marco, dejándola justo debajo del pestillo. Empújala hasta el fondo todo lo que puedas.
  • Dobla la tarjeta hacia el pomo, hasta que casi lo toque. Después, dóblala en sentido contrario. De este modo, se formará un hueco en la tarjeta que le permitirá entrar aún más hacia dentro.
  • Una vez se haya formado el hueco, abre la puerta al mismo tiempo para forzar el pestillo.
  • Si la puerta no tiene un pomo para abrirla o te está costando mucho conseguirlo, mueve la tarjeta de adelante a atrás al mismo tiempo que empujas la puerta. Esta presión extra, tendría que hacer que el pestillo termine cediendo.

Si lo has conseguido, ya tienes una alternativa a quedarte en el rellano. Sin embargo, puede que esto te haya hecho recapacitar sobre las estrategias que utilizan algunos para entrar en casa ajena. No lo pienses demasiado, quizás no todos sean tan mañosos como tú.