Compartir

Un buen calzado puede marcar una diferencia descomunal entre la fatiga y el bienestar a la hora de trabajar.

La expresión de vestirse por los pies es una que repetimos en muchos contextos diferentes, pero que cobra especial sentido cuando hablamos del mundo laboral. No son pocos los profesionales que tienen que comprar zapatos de trabajo acordes al sector en el que desarrollan su actividad, sobre todo cuando pensamos en el del ladrillo o incluso el de la hostelería.

Hablamos de casos extremos como el de la construcción por lo importante que es contar con unas botas de protección que se encarguen de evitar que los dedos y los pies sufran grandes daños en caso de impacto o de caída de una carga pesada; pero también hablamos de otros casos como los de las profesionales que trabajan en tiendas y tienen que pasar tantas horas de pie.

En otros campos, como el de la sanidad, hay una clase de zapato que se convierte en el más aconsejable y utilizado. Los zuecos eva son uno de los imprescindibles de enfermeros, cirujanos y hasta celadores por su sencillez, su ergonomía y su comodidad, pero también por estar hechos de un material que no puede causar ninguna clase de problema en unos entornos tan delicados como los de los hospitales.

Por supuesto, aunque son una opción predominante, no son la única disponible dentro del sector. Tan solo hay que echar un vistazo a cualquier catálogo especializado para comprobar que la variedad también predomina dentro de un mundo tan delicado como el del calzado sanitario.

Pero, por encima de todo eso, lo importante es la comodidad y garantizar una buena sujeción para el pie. Hay muchos profesionales que tienen que pasar incontables horas andando o, simplemente, permaneciendo de pie, a lo largo de su jornada laboral, y eso implica la necesidad de contar con algo que garantice que esta parte del cuerpo esté siempre lo más cuidada y en las mejores condiciones posibles.

Por eso, a la hora de buscar calzado laboral, no solo debes preocuparte por los materiales empleados, si no por cómo se sienten tus pies cuando te lo colocas. ¿Notas demasiada holgura?, ¿crees que hay una parte que aprieta más de la cuenta? Si la comodidad no es total, al igual que la protección, pondrás en riesgo tu salud y las jornadas se te harán mucho más largas. La fatiga aparecerá antes.